Mundial 2026 dispara gastos de los aficionados; entradas, hoteles y transporte elevan el costo de la experiencia

by Enlace Noticias

A cinco días del arranque de la Copa del Mundo 2026, la pasión por el futbol ha comenzado a enfrentarse a una realidad económica que acompaña al torneo organizado por México, Estados Unidos y Canadá. Para miles de aficionados, asistir a un partido representa una experiencia irrepetible; para muchos de ellos, también implica desembolsos que alcanzan varios miles de dólares.

Un reportaje elaborado por las periodistas Kayla Epstein, Jessica Murphy y Will Grant para la BBC documenta cómo los costos de boletos, hospedaje, vuelos, transporte y consumo dentro de los estadios han convertido al Mundial en uno de los eventos deportivos más costosos para los seguidores que buscan vivir la experiencia desde las tribunas.

Uno de los casos retratados es el de Morten Oftedal, un aficionado noruego radicado en Atlanta, quien decidió viajar junto a su padre de 82 años para ver a Noruega disputar un partido mundialista por primera vez en casi tres décadas.

Entre boletos, hospedaje, transporte y puntos acumulados de viajero frecuente, la inversión alcanzará aproximadamente 4 mil dólares para asistir a un solo encuentro en Massachusetts.

“Es una locura”, afirmó Oftedal a la BBC, al considerar que los precios parecen estar dirigidos más al mercado corporativo que al aficionado promedio.

Historias similares se repiten en distintas sedes del torneo. Iain Bagwell, un aficionado británico residente en Atlanta, pagó alrededor de mil 200 dólares por cada entrada para asistir junto a su hijo al partido entre Inglaterra y Croacia en Dallas. Aunque calificó el costo como “un robo a plena luz del día”, reconoció que el comportamiento posterior del mercado le hizo reconsiderar su percepción inicial.

En Canadá, la experiencia tampoco ha resultado económica. Admir y Alisa Maric viajaron desde Bosnia y Herzegovina para asistir al partido entre su selección y Canadá en Toronto. La pareja desembolsó alrededor de 5 mil 400 dólares canadienses entre vuelos, hotel y boletos, algunos de ellos adquiridos a última hora por cerca de 900 dólares estadounidenses cada uno.

“Siempre quise vivir esa experiencia”, explicó Admir, quien consideró que el viaje justificó el gasto.

El costo golpea con mayor fuerza en México

La situación adquiere otra dimensión en México, donde los precios de algunas entradas contrastan con los niveles de ingreso de gran parte de la población.

A las afueras del Estadio Azteca, durante el partido inaugural, varios aficionados revelaron haber pagado entre mil 500 y 4 mil dólares por un boleto. Algunos incluso superaron esa cifra.

Aaron Vieyra, integrante del grupo de animación Furia Azteca, relató haber pagado 30 mil pesos por cada entrada para asistir junto a su pareja. La cantidad equivale aproximadamente a tres meses de renta para numerosos habitantes de la Ciudad de México.

“Valió la pena, pero por los pelos”, reconoció después del encuentro, al admitir que difícilmente habría asumido ese gasto si además hubiera tenido que cubrir vuelos y hospedaje.

El reportaje destaca que para numerosos mexicanos observar el torneo desde las inmediaciones de los estadios o en espacios públicos ha sido la alternativa más viable ante los precios del mercado.

El gasto continúa dentro de los estadios

La inversión no termina al cruzar los accesos de los inmuebles deportivos.

En el estadio de Nueva York-Nueva Jersey, sede de la final del Mundial, una cerveza puede costar hasta 16 dólares, mientras que una botella de agua alcanza los cinco dólares. A ello se suman gastos de transporte que también han aumentado durante el torneo.

Un viaje en tren desde Manhattan hacia el estadio pasó de un costo habitual de 12.90 dólares a 98 dólares durante los partidos mundialistas. Las autoridades locales argumentan que el ajuste busca evitar que los residentes absorban los costos derivados de la movilidad generada por el evento.

Frente a las críticas por los precios, algunas ciudades han implementado medidas para facilitar el acceso. Nueva York logró negociar con FIFA la disponibilidad de mil boletos de 50 dólares para residentes mediante sorteos. En Canadá se aprobaron mecanismos para controlar la reventa, mientras que Dallas anunció transporte gratuito para los asistentes.

Entre el impacto económico y la pasión por el futbol

Pese a las cifras, el entusiasmo de los aficionados no parece haberse reducido. La mayoría de los entrevistados por la BBC coincidió en que la posibilidad de presenciar a sus selecciones nacionales en una Copa del Mundo sigue teniendo un valor difícil de medir.

Las historias recopiladas muestran una constante: aunque muchos consideran excesivos los costos del torneo, la oportunidad de compartir el momento con familiares, viajar largas distancias y formar parte de un acontecimiento global continúa pesando más que el gasto.

Para algunos aficionados, la factura del Mundial 2026 se cuenta en miles de dólares. Para otros, el argumento sigue siendo el mismo: la Copa del Mundo puede representar una oportunidad que quizá no vuelva a repetirse.

Ver también