Movimiento Ciudadano plantea obligar a la Federación a crear una política nacional contra el sargazo

by Enlace Noticias

En medio del incremento sostenido de sargazo en el Caribe y el Atlántico tropical, la discusión llegó al terreno legislativo con una propuesta que busca colocar a la Federación al frente de una estrategia nacional para enfrentar un fenómeno que, de acuerdo con especialistas, ha rebasado las respuestas institucionales implementadas durante los últimos años.

Desde la tribuna legislativa, la coordinadora del Grupo Parlamentario de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega Pacheco, presentó una iniciativa orientada a establecer una política nacional de atención integral del alga marina pelágica, con el objetivo de que el gobierno federal asuma responsabilidades específicas en materia de prevención, contención, manejo y aprovechamiento del sargazo.

La propuesta surge en un contexto marcado por el crecimiento acelerado de esta macroalga. Mientras que en 2018 se registró un volumen estimado de entre 20 y 22 millones de toneladas métricas en la región, para 2025 especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México proyectan una presencia de entre 37.5 y 40 millones de toneladas, una cifra que representa prácticamente el doble de lo observado siete años atrás.

Dentro de ese volumen, se estima que alrededor de 100 mil toneladas podrían llegar a costas mexicanas, particularmente a las playas de Quintana Roo, entidad que desde hace más de una década enfrenta arribazones recurrentes con impactos ambientales, turísticos y económicos.

El planteamiento legislativo parte de un diagnóstico que identifica la ausencia de una estrategia nacional articulada para atender el fenómeno. En la exposición de motivos, la iniciativa señala que desde 2011 comenzaron a registrarse eventos atípicos de acumulación de sargazo en la región, mientras que a partir de 2014 el crecimiento se volvió constante sin que se consolidara un marco normativo específico para atender el problema.

La propuesta busca modificar esta situación mediante la incorporación de mecanismos obligatorios para la atención integral del fenómeno y la definición de competencias más claras para las autoridades federales.

Uno de los puntos centrales consiste en clasificar al sargazo como residuo de manejo especial cuando su acumulación represente riesgos ambientales o sanitarios. Con ello, se pretende cerrar uno de los vacíos normativos que actualmente limitan la recolección, transporte, tratamiento y disposición de la biomasa acumulada en playas y zonas costeras.

La iniciativa también incorpora la obligación de diseñar programas de manejo integral que permitan aprovechar el potencial económico del sargazo. Entre las alternativas planteadas se encuentran su utilización para la elaboración de biocombustibles, fertilizantes y materiales industriales derivados de compuestos como el alginato.

Durante la argumentación de la propuesta, Ortega Pacheco sostuvo que el fenómeno ha sido atendido mediante acciones aisladas que no han logrado construir una respuesta de largo plazo.

“Lo que hoy enfrentamos no es un fenómeno aislado, sino una crisis ambiental que ha sido atendida de manera fragmentada. La ausencia de una norma clara ha generado incertidumbre, ineficiencia y costos crecientes para las comunidades costeras. Es momento de que la Federación deje de reaccionar y asuma un papel rector”, expresó la legisladora.

La intervención colocó sobre la mesa un debate que rebasa el ámbito ambiental y alcanza dimensiones económicas, turísticas y sociales. En entidades como Quintana Roo, la presencia masiva de sargazo ha obligado a destinar recursos públicos para labores permanentes de contención y limpieza, además de generar afectaciones en zonas de playa que constituyen uno de los principales motores económicos de la región.

Desde la óptica de la iniciativa, la falta de una regulación integral no solo dificulta la atención del problema, sino que limita la posibilidad de transformar el sargazo en una fuente de aprovechamiento productivo.

En ese sentido, Ortega Pacheco advirtió que otros países han comenzado a desarrollar esquemas para utilizar esta biomasa dentro de procesos industriales y energéticos, mientras que en México la falta de reglas claras continúa restringiendo su aprovechamiento.

La propuesta legislativa inicia ahora su ruta parlamentaria, donde deberá ser analizada por las comisiones correspondientes antes de ser sometida a discusión y eventual votación en el pleno.

El debate ocurre en un momento en que las proyecciones científicas anticipan nuevas acumulaciones de sargazo en la región y en el que los gobiernos locales continúan demandando una mayor participación de la Federación para enfrentar un fenómeno que, según los argumentos expuestos en la iniciativa, dejó de ser un evento temporal para convertirse en un desafío permanente para las costas mexicanas.

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