El coordinador parlamentario del PRI en la Cámara de Diputados, Rubén Moreira Valdez, cuestionó que el gobierno federal y Morena hayan convertido en un asunto de Estado la cancelación de la visa de Andrés López Beltrán, “Andy”, por parte de Estados Unidos, y advirtió que esa postura puede generar un conflicto innecesario con el gobierno estadounidense.
Durante el programa Con Peras, Manzanas y Naranjas, el legislador calificó de “imprudente” la carta que López Beltrán dirigió al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, después de la cancelación de su visa, y sostuvo que una decisión migratoria adoptada por otro país no representa una afectación a la soberanía mexicana.
Moreira Valdez explicó que cualquier ciudadano puede expresar opiniones sobre gobiernos extranjeros, pero consideró que esas posiciones no deben presentarse como si fueran parte de la política exterior de México, particularmente cuando incluyen pronunciamientos sobre soberanía e injerencia extranjera.
El priista sostuvo que el caso fue utilizado para construir un discurso de confrontación con Estados Unidos y alertó que mezclar una posición personal con Morena y con el gobierno mexicano puede generar la percepción de que existe una postura institucional contra ese país.
En su análisis, el legislador también abordó la situación del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y cuestionó el cambio de posición de Morena respecto a su permanencia al frente del gobierno estatal.
Moreira recordó que meses atrás gobernadores y dirigentes de Morena suscribieron una carta pública para respaldar a Rocha Moya y rechazar los señalamientos que lo vinculaban con el crimen organizado. Ahora, señaló, integrantes del mismo partido cuestionan su regreso al cargo.
“La destrucción de las instituciones le impide al régimen procesar de manera correcta la crisis evidente que padece. El problema comenzó con la política de AMLO de no combatir el crimen y con su herencia transexenal”, afirmó.
El debate se extendió al alcance que debe tener la defensa del gobierno mexicano frente a decisiones de Estados Unidos. El abogado Miguel Ángel Sulub sostuvo que una visa es un documento que concede un país extranjero para permitir el ingreso y desplazamiento de una persona en su territorio, y cuestionó que el gobierno federal haya asumido una defensa política de López Beltrán.
Planteó entonces una pregunta: si el gobierno federal defenderá de la misma manera a cada mexicano o mexicana a quien Estados Unidos retire una visa.
Mario Di Costanzo coincidió en que el caso de López Beltrán no debería transformarse en un conflicto entre gobiernos. Consideró que se trata de un ciudadano sujeto a una decisión de otro país y que el retiro de una visa no debe interpretarse, por sí mismo, como un acto de injerencia contra México.
Moreira Valdez sostuvo además que el gobierno federal debería concentrar sus recursos políticos y presupuestales en asuntos relacionados directamente con la protección de los mexicanos en el exterior.
En particular, llamó a fortalecer el presupuesto de la Secretaría de Relaciones Exteriores para mejorar la atención y defensa de los migrantes mexicanos en Estados Unidos, así como garantizar que los consulados cuenten con recursos suficientes para cumplir sus funciones.
También planteó aumentar el respaldo presupuestal a las instituciones de justicia y a las policías municipales, al considerar que esos organismos requieren recursos para enfrentar los problemas de seguridad dentro del país.
El coordinador priista colocó así en un mismo debate dos asuntos que, desde su perspectiva, evidencian problemas en la conducción política del gobierno: la reacción oficial ante una decisión migratoria de Estados Unidos y la posición cambiante de Morena frente al gobernador de Sinaloa. Para Moreira, ambos casos deben resolverse dentro del marco institucional y sin convertir decisiones individuales o partidistas en conflictos de Estado.

