La Fórmula 1 regresa este fin de semana a uno de los escenarios con mayor peso histórico del campeonato. El Gran Premio de Italia se disputará en el Autódromo Nacional de Monza, un circuito construido en 1922 que forma parte del calendario desde la temporada inaugural de 1950, con la excepción de 1980, cuando Imola recibió la carrera.
Con 5.793 kilómetros de longitud, 11 curvas y 53 vueltas, Monza plantea una carrera de 306.72 kilómetros marcada por las rectas largas, las frenadas fuertes y la necesidad de encontrar el equilibrio entre velocidad máxima y estabilidad del monoplaza.
Los pilotos recorren cerca del 80 por ciento de la vuelta con el acelerador a fondo y alcanzan la velocidad máxima en la recta de meta, de 1.1 kilómetros. Después deben afrontar una sucesión de zonas de frenado y chicanes que colocan a los neumáticos, los frenos y la capacidad de tracción entre los principales factores de la competencia.
“Monza es un circuito único en el calendario, pero en muchos sentidos es el más sencillo”, explicó el expiloto de Renault F1 Jolyon Palmer. Para el británico, la clave comienza en la primera chicana: “Tiene poca carga aerodinámica y todo empieza con la frenada en la chicane del Sector 1 y con conseguir que el coche frene lo mejor posible para la Curva 1”.
La configuración del circuito obliga a los equipos a reducir la carga aerodinámica para favorecer la velocidad en las rectas, aunque esa decisión también exige precisión en las curvas. En la zona de Lesmo, los pilotos buscan conservar velocidad y encontrar la trazada adecuada, mientras que en Ascari un exceso de velocidad puede llevarlos hacia la grava.
La última parte del trazado conduce a la Parabolica, actualmente denominada Curva Alboreto en honor al fallecido Michele Alboreto, antes del regreso a la recta principal.
Monza también estrena para esta temporada las condiciones derivadas del nuevo reglamento técnico. El Modo Recto permite modificar la configuración aerodinámica para reducir la resistencia al aire y aumentar la velocidad, mientras que el Modo de adelantamiento sustituye al antiguo DRS y proporciona potencia eléctrica adicional durante periodos determinados.
El circuito contará con cuatro zonas para el Modo Recto: la recta de salida y meta y los sectores comprendidos entre las curvas 3 y 4, 7 y 8, y 10 y 11. La detección para el Modo de adelantamiento estará antes de la curva 11, mientras que su activación se producirá a la salida de esa curva.
La historia reciente también coloca a Monza bajo la atención de los aficionados. Max Verstappen estableció en 2025 la vuelta de clasificación con la mayor velocidad media registrada en la historia de la Fórmula 1, con 264.682 kilómetros por hora, y posteriormente ganó la carrera.
El neerlandés también figura entre los últimos vencedores del Gran Premio de Italia, junto con Charles Leclerc y Daniel Ricciardo. Lewis Hamilton y Michael Schumacher comparten el récord de cinco victorias en esta competencia, mientras Ferrari lidera entre los constructores con 20 triunfos.
Para la edición de 2026, la clasificación del campeonato añade otro elemento a la disputa. Kimi Antonelli llega como líder con 59 puntos de ventaja sobre su compañero de Mercedes, George Russell, y sobre Lewis Hamilton, de Ferrari. Lando Norris ocupa la cuarta posición después de conseguir dos victorias consecutivas y busca reducir la distancia para defender su título.
McLaren llega en ascenso, mientras Ferrari tendrá una nueva oportunidad de competir frente a sus aficionados. Red Bull, por su parte, intentará recuperarse después de un fin de semana complicado en Zandvoort, donde Verstappen abandonó y Liam Lawson terminó séptimo.
La pelea también se extiende a la zona media, con Alpine acercándose a Racing Bulls, Audi recortando distancia y Aston Martin llegando después del noveno lugar de Fernando Alonso en el Gran Premio de los Países Bajos.
En cuanto a los neumáticos, Pirelli llevará los compuestos C3 como duros, C4 como medios y C5 como blandos. Las simulaciones apuntan a vueltas alrededor de dos segundos más rápidas que en 2025 y a una estrategia probable de una sola parada, pese a que Monza ofrece oportunidades de adelantamiento.
La estabilidad durante las frenadas y la tracción a la salida de las curvas serán determinantes, particularmente en la primera chicana y en Ascari. El eje trasero también tendrá una exigencia adicional durante las fases de aceleración y podría enfrentar problemas de sobrecalentamiento.
La actividad comenzará el viernes 4 de septiembre con las dos primeras sesiones de entrenamientos libres. El sábado 5 se disputarán la tercera práctica y la clasificación, mientras que el Gran Premio de Italia se correrá el domingo 6.
El trazado llega a esta edición con un récord de vuelta de 1:20.901, establecido por Lando Norris en 2025. Su historia, su configuración de baja carga aerodinámica y sus largas rectas volverán a colocar la velocidad y la precisión en el centro de la competencia.

