La reconstrucción en Cleveland comenzó por el tablero táctico. Todd Monken no perdió tiempo y definió a los tres hombres que sostendrán su proyecto: Travis Switzer en la ofensiva, Mike Rutenberg en la defensiva y Byron Storer en los equipos especiales. Tres perfiles distintos, una misma consigna: maximizar el talento disponible y devolver a los Browns al centro de la conversación en 2026.
Monken fijó desde el inicio el criterio de selección. Buscó entrenadores que entiendan que el trabajo principal es con los jugadores y para los jugadores. El objetivo, explicó, es potenciar habilidades medibles y exigir a cada integrante del staff que aspire a ser el mejor entrenador que sus dirigidos hayan tenido. Bajo esa premisa tomó forma el nuevo cuerpo técnico.
Switzer llega tras nueve temporadas con los Baltimore Ravens, donde en los últimos tres años coordinó el juego terrestre. En ese periodo, Baltimore lideró la NFL en yardas por tierra, promedio por acarreo y explosividad en avances largos. Derrick Henry acumuló 4,683 yardas y 44 touchdowns terrestres entre 2023 y 2025, mientras Lamar Jackson encabezó a los mariscales con más de 2,000 yardas por tierra en ese lapso. En 2024, los Ravens firmaron una temporada histórica al combinar más de 4,000 yardas aéreas y 3,000 terrestres, con 7,224 yardas totales, una de las cifras más altas registradas en la liga.
Monken destacó la evolución de Switzer más allá del juego terrestre, particularmente en la conducción de grupo y en el desarrollo del juego aéreo. Su ascenso en Baltimore fue progresivo: de asistente administrativo a analista ofensivo, luego entrenador de control de calidad y finalmente responsable del ataque por tierra. Switzer, excentro de los Akron Zips con 36 titularidades consecutivas, asume ahora el reto de trasladar esa producción a Cleveland.
En el costado defensivo, Rutenberg aporta 14 años de experiencia en la NFL. Viene de Atlanta, donde coordinó el juego de pase defensivo y participó en el desarrollo del safety Xavier Watts, uno de los novatos con más intercepciones la temporada pasada. Antes, con los Jets, formó parte de una defensiva que se mantuvo entre las cinco mejores en yardas permitidas durante tres campañas consecutivas. Nueva York lideró la liga en defensa total y aérea en ese tramo, además de ubicarse entre los mejores en capturas y puntos permitidos.
Rutenberg también suma experiencia con los 49ers y Jaguars, y comenzó su trayectoria en Washington bajo la dirección de Joe Gibbs. Monken valoró su conocimiento de sistemas agresivos, su capacidad de enseñanza y la energía que proyecta en el campo, elementos que encajan con la identidad que busca consolidar en Cleveland.
La tercera pieza es Storer, encargado de los equipos especiales. Tras cuatro años con los Packers, llega con antecedentes de eficiencia en devoluciones y margen de posición de campo. Entre 2022 y 2024, Green Bay registró su mejor promedio en devoluciones de patada inicial en tres años y se ubicó entre los líderes en jugadas explosivas en equipos especiales. Antes, en los Raiders, fue parte de temporadas donde AJ Cole y Daniel Carlson alcanzaron registros de élite en despejes y goles de campo.
Storer tiene un recorrido atípico: jugó como fullback en la NFL, dejó temporalmente el football para incursionar en el sector empresarial y regresó a los emparrillados como entrenador. Monken resaltó su formación junto a Rich Bisaccia y su claridad en la presentación del proyecto durante el proceso de selección.
Con el nombramiento de sus coordinadores, los Browns definen la arquitectura del nuevo ciclo. Switzer deberá establecer una identidad ofensiva eficiente; Rutenberg consolidar una defensiva capaz de sostener partidos cerrados; Storer garantizar ventaja en la posición de campo y ejecución en momentos clave. Cleveland no ha jugado un solo snap de la temporada 2026, pero el mensaje ya está enviado: el proyecto comienza desde la estructura técnica, con la intención de convertir preparación en resultados.

