Michoacán inició formalmente el Proceso Electoral Local Ordinario 2026-2027, con un llamado de las autoridades electorales a garantizar condiciones para el ejercicio del voto, recuperar la confianza ciudadana y mantener el cumplimiento de las reglas durante una contienda en la que estarán en juego mil 138 cargos de elección popular.
Durante la sesión especial del Instituto Electoral de Michoacán (IEM), la presidenta provisional Selene Lizbeth González y las consejerías Sandra Nayelli, Carol y Jorge Luis Hernández Altamirano expusieron distintos retos que enfrentará la autoridad electoral en los próximos meses, desde las condiciones de seguridad y la participación ciudadana hasta la desinformación, las acciones afirmativas y la vigilancia de las disposiciones constitucionales.
Selene Lizbeth González sostuvo que el proceso electoral exige que las instituciones generen condiciones para que la ciudadanía pueda ejercer sus derechos sin temor y que las candidaturas, los medios de comunicación y las autoridades puedan desarrollar sus actividades dentro de la legalidad.
“Porque no puede haber participación plena cuando existe miedo; no puede ejercerse con libertad un derecho cuando los escenarios son de incertidumbre y violencia”, señaló.
La presidenta provisional planteó que la seguridad constituye una condición para que las michoacanas y los michoacanos puedan acudir a las urnas, expresar su voluntad y tener certeza de que su decisión será respetada. También llamó a las instituciones del Estado a sumar esfuerzos, dentro de sus competencias, para que el proceso pueda desarrollarse en paz y con garantías para los derechos político-electorales.
González informó que el proceso contempla la renovación de la gubernatura, 40 diputaciones locales y los 112 ayuntamientos, además de las 11 diputaciones federales correspondientes a la entidad. El IEM cuenta con un Plan Integral y Calendario Electoral que contempla 380 actividades para la organización de los comicios.
La presidenta provisional también hizo un llamado para que la autoridad electoral disponga de los recursos humanos, materiales, financieros y tecnológicos necesarios para cumplir con las distintas etapas del proceso.
En su intervención, la consejera Sandra Nayelli colocó el énfasis en la confianza de la ciudadanía hacia las instituciones electorales. Señaló que uno de los principales retos será incrementarla mediante canales permanentes de comunicación, una sociedad informada y transparencia en cada etapa de la organización electoral.
“El proceso electoral les pertenece”, sostuvo al dirigirse a las michoacanas y los michoacanos, al señalar que las instituciones organizan las elecciones, pero es la ciudadanía la que les da sentido mediante su participación.
Sandra Nayelli llamó también a partidos políticos, candidaturas y medios de comunicación a contribuir a una contienda respetuosa, equitativa y apegada a la normatividad, mientras refrendó su compromiso de actuar con independencia, imparcialidad y transparencia.
La consejera Carol llevó el planteamiento hacia los desafíos que enfrentará el proceso más allá de su organización operativa. Recordó que la democracia mexicana es resultado de un proceso histórico de reformas y luchas sociales, y cuestionó el nivel de conciencia ciudadana sobre el poder que representa decidir mediante el voto quiénes ejercerán temporalmente el poder público.
En ese contexto, Carol advirtió que quienes aspiren a ocupar un cargo público deben recordar que el poder que reciban no les pertenece, sino que será entregado temporalmente por la ciudadanía.
“El poder que eventualmente reciban no les pertenece”, planteó, al señalar que quienes obtengan responsabilidades públicas deberán saber ejercerlas y honrarlas.
Entre los desafíos identificados por Carol se encuentran el voto de los michoacanos en el extranjero, la posible usurpación de candidaturas reservadas mediante acciones afirmativas, la baja participación en algunos municipios y el comportamiento de las redes sociales durante la contienda.
Sobre las acciones afirmativas, estableció que esos espacios de representación no pueden convertirse en una simulación ni utilizarse para ocupar lugares destinados a grupos históricamente discriminados.
También advirtió sobre el reto de la desinformación y la violencia política contra las mujeres en razón de género en los espacios digitales, al considerar que las redes sociales serán uno de los principales ámbitos de conversación durante la elección.
Sin embargo, para Carol el problema central se encuentra en la confianza ciudadana. Citó datos del Informe País 2020, según los cuales 80% de las personas encuestadas manifestó tener poca o ninguna confianza en las elecciones, mientras que 32% consideró que los votos se cuentan limpiamente frecuente o muy frecuentemente y 68% señaló que las personas ricas compran las elecciones con esa frecuencia.
Ante ese escenario, sostuvo que la organización técnica de una elección no es suficiente si persisten dudas sobre el respeto al voto.
“Ese, desde mi perspectiva, será nuestro principal reto”, afirmó, al referirse a la necesidad de generar confianza en las reglas, las instituciones y en que la decisión de la ciudadanía será respetada.
Por su parte, el consejero Jorge Luis Hernández Altamirano planteó que el inicio del proceso no debe entenderse como un trámite administrativo, sino como el comienzo de la construcción de la representación política de Michoacán.
“Hoy no arranca un trámite administrativo. Hoy arranca la construcción de la representación política de Michoacán”, expresó.
Hernández Altamirano destacó los plazos que deberán observar partidos y candidaturas y dirigió un llamado a las autoridades de los tres órdenes de gobierno para que respeten las disposiciones constitucionales durante la contienda.
En particular, fue directo respecto al artículo 134 de la Constitución: “no es una sugerencia, es un mandato”, afirmó, al señalar que el órgano electoral vigilará su cumplimiento dentro de las atribuciones que le otorga la ley.
El consejero también llamó a los partidos políticos a mantener lealtad a la Constitución y al sistema electoral, mientras pidió a los medios de comunicación abrir espacios para las ideas, fomentar la deliberación y cerrar la puerta a la desinformación.
Los cuatro discursos convergieron en una premisa: la legitimidad de quienes resulten electos dependerá no solamente del resultado de las urnas, sino de las condiciones bajo las cuales se desarrolle el proceso.
La Presidencia provisional colocó la seguridad como requisito para ejercer los derechos político-electorales; Sandra Nayelli puso sobre la mesa la necesidad de fortalecer la confianza y la transparencia; Carol señaló los desafíos de participación, representación y credibilidad electoral; y Jorge Luis Hernández Altamirano advirtió sobre la obligación de cumplir las reglas.
El proceso contempla una lista nominal que, con corte al 27 de agosto, estaba integrada por 3 millones 832 mil 179 ciudadanas y ciudadanos. En el proceso ordinario previo, la participación en Michoacán fue de 54%, frente a 59.7% del promedio nacional, de acuerdo con los datos citados durante la sesión.
La elección también tendrá como escenario un estado donde, de acuerdo con los propios discursos, las instituciones deberán atender simultáneamente las condiciones de seguridad, la participación ciudadana, la confianza en las elecciones, la protección de los derechos político-electorales, la aplicación de acciones afirmativas y el combate a la desinformación.
Con el arranque formal del proceso, el IEM asumió la responsabilidad de organizar las distintas etapas y garantizar que cada persona pueda acudir a las urnas y expresar libremente su voluntad. La disputa electoral apenas comienza, pero los discursos de apertura dejaron planteados desde ahora los asuntos que estarán bajo observación durante el camino hacia la jornada electoral del 6 de junio de 2027.

