México Evalúa: baja la violencia letal, pero los datos no permiten hablar de una pacificación estructural

by Enlace Noticias

La violencia letal en México disminuyó durante el primer semestre de 2026, pero la reducción todavía no permite hablar de una pacificación estructural y tampoco existe evidencia suficiente para atribuir el descenso del homicidio doloso a la estrategia federal de seguridad, concluye México Evalúa en su reporte De la violencia a la pacificación: Violencia letal en México al primer semestre de 2026.

El análisis de México Evalúa plantea una diferencia entre dos hechos: por un lado, la disminución reciente de los homicidios y de otros indicadores de violencia; por otro, la falta de evidencia que permita determinar qué factores explican esa reducción y si podrá mantenerse en el tiempo.

La tasa nacional de violencia letal pasó de 30.2 víctimas por cada 100 mil habitantes en el primer semestre de 2024 a 22.1 en el mismo periodo de 2026, una reducción de 27%. Sin embargo, el indicador continúa 26.1% por encima del nivel registrado en 2015, cuando comenzó la serie comparable del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

México Evalúa advierte que la reducción tampoco se distribuye de manera uniforme. Entre 2025 y 2026 la violencia letal aumentó en 11 entidades, mientras Morelos y Colima mantienen incrementos sobre niveles que ya se encontraban entre los más altos. Morelos registró en el primer semestre de 2026 una tasa de 68.3 víctimas por cada 100 mil habitantes y Colima de 67.0.

El reporte identifica además a Baja California, Quintana Roo y Sinaloa entre las entidades con las tasas más altas. La violencia, señala México Evalúa, no se concentra en una sola región, sino en focos estatales distribuidos en distintas zonas del país.

El homicidio ya no explica por sí solo la violencia letal

Uno de los principales planteamientos de México Evalúa consiste en cuestionar la utilización del homicidio doloso como indicador prácticamente único para medir la evolución de la violencia.

El organismo construyó un indicador que integra cinco componentes: homicidio doloso, homicidio culposo, feminicidio, otros delitos contra la vida y personas desaparecidas y no localizadas. Con esta metodología, la tasa pasó de 17.49 víctimas por cada 100 mil habitantes en 2015 a 22.06 en 2026.

El cambio más relevante está en la composición del fenómeno. En 2015, los homicidios doloso y culposo representaban 80.7% del indicador; para 2026 su participación cayó a 60.6%.

En contraste, la tasa de “otros delitos contra la vida” pasó de 1.64 a 4.88 víctimas por cada 100 mil habitantes, mientras las personas desaparecidas y no localizadas aumentaron de 1.58 a 3.58. México Evalúa calcula que, de los 4.6 puntos en que aumentó la tasa de violencia letal entre 2015 y 2026, 3.2 corresponden a otros delitos contra la vida y 2.0 a desapariciones; los homicidios considerados en el indicador restaron 0.8 puntos.

Para el primer semestre de 2026, los cinco componentes disminuyeron respecto del mismo periodo de 2025. El homicidio doloso cayó 30.7%; otros delitos contra la vida, 23.1%; las personas desaparecidas y no localizadas, 20.9%; el feminicidio, 11.4%, y el homicidio culposo, 5.5%. México Evalúa destaca que es la primera ocasión en la serie en que los cinco componentes retroceden simultáneamente.

El dato, sin embargo, no elimina el problema acumulado: otros delitos contra la vida y las desapariciones permanecen por encima de sus niveles de 2015, mientras el homicidio culposo se mantiene prácticamente en el mismo nivel que hace 11 años y, en 2026, registra una tasa de 6.7, equivalente a la del homicidio doloso.

México Evalúa pone a prueba la explicación del gobierno

El segundo eje del documento analiza la afirmación de que la disminución de los homicidios es consecuencia del debilitamiento operativo de las organizaciones criminales.

México Evalúa estudió seis tipos de resultados de las acciones federales: detenciones, armas de fuego aseguradas, vehículos asegurados, drogas decomisadas, laboratorios destruidos y combustible recuperado. Ante la ausencia de una base oficial pública y desagregada, el equipo reconstruyó la información a partir de más de mil 800 comunicados de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. El periodo válido para el análisis comprende de noviembre de 2024 a junio de 2026, con exclusión de febrero y marzo de 2026 por información incompleta.

El resultado central es que ninguna de las seis acciones muestra una asociación robusta y sostenida con la reducción posterior de los homicidios.

México Evalúa encontró que el gobierno federal concentra una mayor actividad operativa en entidades donde ya se registran más homicidios. Pero la reducción también se presentó en estados con una actividad federal inferior al promedio, entre ellos San Luis Potosí y Zacatecas. Por ello, el organismo señala que la intervención federal, por sí sola, no explica la extensión territorial del descenso.

El análisis estadístico sí encontró una señal negativa entre la destrucción de laboratorios y los homicidios a un mes, pero ésta deja de ser estadísticamente significativa después de corregir las comparaciones múltiples. El índice agregado de intensidad operativa también mostró una asociación negativa a un mes, pero la señal desapareció a los dos y tres meses.

México Evalúa precisa que estos resultados no demuestran que los operativos sean ineficaces. Lo que muestran es que, con la información pública disponible y la ventana temporal analizada, no puede atribuirse a su volumen la reducción observada.

El propio documento establece una cautela metodológica: los resultados miden asociaciones y no causalidad; además, el análisis no puede descartar factores como políticas estatales o municipales, dinámicas del crimen organizado o cambios en el registro de los delitos.

La principal debilidad: falta de información pública

Para México Evalúa, el problema no se limita a la interpretación de las cifras. El reporte identifica una deficiencia en la información disponible para evaluar la estrategia de seguridad.

La organización señala que tuvo que reconstruir manualmente los resultados operativos a partir de aproximadamente mil 800 comunicados porque no existe una base pública que permita conocer, de manera sistemática, qué operativo ocurrió, dónde, cuándo, qué institución participó y cuáles fueron sus resultados.

El organismo encontró inconsistencias en categorías, unidades de medida, ubicación territorial, temporalidad, identificación de eventos, formatos de publicación y trazabilidad de los comunicados. También detectó que algunos documentos mezclan resultados puntuales con cifras acumuladas, lo que dificulta determinar qué corresponde específicamente a cada operativo.

Por ello, una de las conclusiones más relevantes del documento es que “no puede evaluarse la política de seguridad —ni proclamarse la pacificación— sobre la base de un sólo indicador y una historia causal no comprobada”.

México Evalúa propone una nueva forma de medir la seguridad

El organismo plantea redefinir el objetivo de la política de seguridad para incorporar la seguridad humana y no limitar la evaluación a la reducción de determinados delitos.

Entre sus recomendaciones está crear un indicador oficial de violencia letal que incluya los cinco componentes analizados; sustituir indicadores de gestión por indicadores de resultados e impacto; exigir evidencia para cualquier afirmación sobre el éxito de una intervención y construir un sistema nacional de información con datos públicos, desagregados y verificables.

México Evalúa también propone crear una Base Nacional de Resultados de los Operativos, que permita identificar cada acción por fecha, entidad, municipio, institución participante y tipo de resultado. La base incluiría información sobre detenciones, armas, drogas, vehículos, inmuebles, laboratorios, combustible y resultados ministeriales.

El planteamiento busca que la evaluación de la política de seguridad deje de depender de comunicados de prensa y pueda ser auditada y replicada con información administrativa completa.

La conclusión: hay una reducción, pero todavía no una explicación

México Evalúa resume el escenario en cinco conclusiones: la violencia letal disminuyó en el corto plazo, pero permanece por encima de 2015; el homicidio doloso cayó mientras otras expresiones de violencia mantienen un peso mayor; los principales focos se encuentran en entidades de distintas regiones; no existe evidencia suficiente para atribuir la caída del homicidio a la estrategia federal y las causas de la reducción todavía no están esclarecidas.

El documento no descarta que la estrategia federal pueda tener efectos. Su señalamiento es distinto: la evidencia disponible no permite establecer una relación causal entre el volumen de operaciones y la disminución nacional de los homicidios.

En ese sentido, el dato de 2026 representa una reducción respecto de los años recientes, pero para México Evalúa todavía no permite afirmar que México haya alcanzado una pacificación sostenible. La organización plantea que será necesario observar si la caída se mantiene y, al mismo tiempo, determinar qué factores la explican.

La diferencia que establece el reporte es central: una reducción de la violencia es un hecho que puede medirse; una pacificación estructural es una conclusión que requiere demostrar permanencia, alcance territorial y causas verificables.

Fuente central: México Evalúa, De la violencia a la pacificación: Violencia letal en México al primer semestre de 2026. El documento fue elaborado por el equipo de México Evalúa y utiliza datos del SESNSP, Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas (RNPDNO) y Conapo, con corte a enero-junio de 2026.

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