Ni la pausa de 48 horas ni la nevada inusual de mayo en Denver frenaron el repunte reciente de los Mets, que vencieron 10-5 a los Rockies en el Coors Field y sumaron su cuarta victoria en los últimos cinco juegos, un contraste evidente con la racha de 17 derrotas en 20 encuentros que arrastraban antes del viaje al oeste.
El juego tomó rumbo desde el primer lanzamiento. Juan Soto, colocado nuevamente como primer bate, abrió el partido con el primer jonrón de su carrera iniciando un encuentro, un batazo por el jardín contrario ante Michael Lorenzen que marcó el tono ofensivo de la noche. A pesar de ello, la producción no llegó de inmediato: fue hasta la cuarta entrada cuando Carson Benge conectó un sencillo de dos carreras y Luis Torrens lo impulsó con un rodado para ampliar la ventaja.
La pausa por la tormenta invernal —que dejó varios centímetros de nieve entre martes y miércoles— no alteró el plan de los Mets. En la sexta entrada, la ofensiva volvió a presionar con un ataque de cuatro carreras en un rally de ocho bateadores que incluyó imparables productores de Francisco Álvarez y Bo Bichette. Marcus Semien cerró la cuenta en la novena con un jonrón de dos carreras, coronando la primera actuación de cuatro hits para un jugador de los Mets en la temporada.
Freddy Peralta sostuvo el juego desde la lomita con cinco entradas sin permitir anotaciones, labor suficiente para respaldar el margen ofensivo y apuntarse la victoria. Todos los bateadores de los Mets se embasaron al menos una vez y cinco de ellos registraron juegos de múltiples imparables, un dato que refleja el repunte colectivo tras semanas de inconsistencia.
La única amenaza seria de Colorado llegó en la sexta entrada, cuando los Rockies fabricaron cuatro carreras contra el relevista Tobias Myers, pero el daño no fue suficiente para comprometer la ventaja neoyorquina.
En una semana marcada por lesiones, clima adverso y un calendario exigente, los Mets encontraron producción oportuna y estabilidad en el pitcheo para sostener un repunte que parecía improbable días atrás. La serie en Denver continúa con un equipo que, al menos por ahora, ha recuperado el pulso competitivo.

