Maxx Crosby volvió a Las Vegas después de 24 horas que sacudieron al equipo, a la liga y a los propios aficionados. El defensivo, que había sido dado por traspasado a los Baltimore Ravens por dos selecciones de primera ronda, reapareció con un mensaje directo en redes sociales acompañado de un gif de The Undertaker saliendo de un ataúd en llamas. “Todo pasa por algo. No crean nada de lo que oyeron ni la mitad de lo que ven. Soy un Raider. He vuelto. Que se vayan”, escribió, dejando claro que su historia con la franquicia aún no termina.
La secuencia fue una montaña rusa. El viernes se informó que Crosby sería enviado a Baltimore. El movimiento no se oficializó hasta el inicio del nuevo año de la liga, pero el defensivo ya había concedido una entrevista de despedida al sitio del equipo. El martes por la noche, los Raiders publicaron un comunicado inesperado: “Los Baltimore Ravens se han retirado de nuestro acuerdo comercial por Maxx Crosby. No haremos más comentarios en este momento”. La noticia detonó un estallido inmediato en redes y en el ciclo informativo de la NFL.
El miércoles por la mañana, Ian Rapoport reportó que Crosby había regresado a Las Vegas con la intención de seguir adelante y jugar para los Raiders. Horas después, Baltimore anunció la llegada del cazamariscales Trey Hendrickson, mientras el gerente general Eric DeCosta ofrecía una conferencia de prensa en la que expresó arrepentimiento por cómo se desarrolló todo, aunque insistió en que debía hacer lo mejor para su organización.
La razón detrás del colapso del intercambio apuntó a un tema médico. Mike Garafolo informó que la inacción de los Ravens se debió a la cirugía de menisco a la que Crosby se sometió en la pretemporada. Rapoport había adelantado en febrero que no se esperaba que el defensivo recibiera el alta médica para el inicio del nuevo año de la liga, lo que hizo aún más desconcertante la decisión de Baltimore considerando que la información era conocida desde antes.
Crosby, cinco veces seleccionado al Pro Bowl y bajo contrato con los Raiders hasta 2027, había manifestado su inconformidad cuando el equipo lo colocó en la lista de lesionados para cerrar la temporada 2025. Su regreso, ahora confirmado por sus propias palabras, sugiere que está decidido a retomar su lugar en la defensiva de Las Vegas con una motivación renovada.
De Las Vegas a Baltimore y de vuelta, Crosby vivió un episodio que pocos jugadores han experimentado. Hoy sigue siendo Raider, y su mensaje deja entrever que piensa demostrarlo en el campo.

