El partido entre los Cerveceros de Milwaukee y los Mets de Nueva York comenzó con una escena que cambió los planes de ambos equipos antes de que terminara el primer bateador. Dustin May recibió un batazo de A.J. Ewing a 106 millas por hora que impactó en la parte superior derecha de la espalda y obligó a Milwaukee a recurrir de inmediato al bullpen.
El derecho intentó continuar. Después de ser atendido por el jefe de trainers Brad Epstein y los coaches de los Cerveceros, realizó tres lanzamientos de calentamiento, pero finalmente abandonó el encuentro. Las radiografías resultaron negativas y el diagnóstico posterior fue una contusión en la escápula derecha.
La salida de May dejó a Milwaukee ante un problema adicional: el bullpen tenía pocas opciones disponibles. La respuesta llegó de Robert Gasser, quien pasó de estar programado para abrir el domingo ante los Rangers a convertirse en relevista de emergencia.
Y respondió.
Gasser lanzó 5.1 entradas, permitió seis hits y una carrera, concedió dos bases por bolas y realizó 82 lanzamientos. Su trabajo permitió que los Cerveceros atravesaran el resto del partido sin que la salida anticipada de May alterara el rumbo del encuentro.
La ofensiva se encargó del resto.
Milwaukee abrió el segundo episodio con seis sencillos consecutivos, una cadena que produjo cuatro carreras y colocó desde temprano a los Mets contra las cuerdas. La producción continuó en el cuarto inning, cuando Brice Turang conectó un jonrón de tres carreras, su primero de agosto y el primero desde el 31 de julio.
La noche también tuvo protagonismo para Cooper Pratt, quien respondió con dos hits dentro del cuadro y una base robada, un día después de que se cuestionara su entrega.
El marcador terminó 8-1 para los Cerveceros, en una jornada en la que el equipo tuvo que resolver primero un problema en la loma y después administrar una ventaja que creció hasta hacerse definitiva.
En medio de ese desarrollo apareció otro elemento inesperado: una ardilla descendió durante el tercer inning y obligó a detener momentáneamente el encuentro. El animal había permanecido buena parte de la noche sobre la malla protectora del Citi Field antes de convertirse en protagonista durante algunos segundos.
Pero el foco permaneció en May.
El lanzador de 28 años llegó a Milwaukee en la Fecha Límite de Cambios procedente de los Cardenales, junto con el relevista zurdo JoJo Romero. Antes del partido contra Nueva York tenía marca de 1-1 y efectividad de 6.00 en tres aperturas con los Cerveceros, números condicionados por una actuación de dos entradas y siete carreras ante los Marineros.
La lesión obligará ahora a Milwaukee a evaluar el siguiente movimiento. May tendrá que ser vigilado después de la contusión y, al mismo tiempo, Gasser deberá modificar su preparación, pues estaba contemplado para abrir el domingo contra Texas.
El resultado en Citi Field permitió a los Cerveceros salir con una victoria por 8-1, pero el dato central de la noche estuvo en cómo resolvieron una situación que apareció desde el primer lanzamiento: May salió golpeado, Gasser asumió más de cinco entradas y la ofensiva construyó una ventaja que hizo posible que Milwaukee terminara la jornada con el control del juego.

