La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, colocó en el centro del debate legislativo la relación entre soberanía y seguridad, al advertir que México no puede minimizar la gravedad de la violencia ni ignorar las implicaciones económicas y políticas que ésta genera. Sus declaraciones se dieron durante su participación en la 11.ª Convención de Industriales de Jalisco, en Puerto Vallarta, donde llamó a asumir con seriedad institucional la advertencia emitida por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
López Rabadán sostuvo que México forma parte de un engranaje comercial global y que, por ello, no está aislado del contexto internacional. Subrayó que la crisis de inseguridad tiene efectos directos en la economía nacional. “Si no resolvemos la crisis de inseguridad tendrá consecuencias en el bolsillo de los mexicanos”, afirmó ante representantes del sector industrial.
La diputada presidenta definió la soberanía nacional como la capacidad del Estado para gobernarse sin depender de una autoridad externa, pero precisó que dicha soberanía inicia con la garantía de seguridad para la población. “La soberanía nacional se materializa al garantizar que los mexicanos puedan salir y regresar a su casa vivos”, señaló. Añadió que esta condición también es indispensable para que los empresarios puedan operar y para que nuevas inversiones se instalen en el país.
Desde la Mesa Directiva, López Rabadán hizo un llamado a trabajar desde las instituciones y la sociedad civil para construir una soberanía que brinde seguridad a los ciudadanos. Enfatizó que México no puede depender del crimen organizado y que el país debe sostenerse en el trabajo, los empleadores y la productividad dentro de un entorno seguro.
El mensaje se inscribe en un contexto de creciente presión internacional y de debate interno sobre la estrategia de seguridad, donde la Cámara de Diputados deberá analizar los alcances y responsabilidades del Estado frente a los desafíos que plantea el crimen organizado.

