León XIV: “Somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado que busca la paz”

by Enlace Noticias

El papa León XIV llamó a la Iglesia a ampliar su misión y comunicar la paz de Cristo más allá de las fronteras establecidas, al señalar que la fe debe abrir espacio a quienes buscan ayuda y enfrentar las desigualdades y discriminaciones que afectan la dignidad humana.

Durante el rezo del ángelus de este domingo 16 de agosto, desde la Villa Pontificia de Castel Gandolfo, el Pontífice centró su reflexión en el pasaje evangélico de la mujer cananea y sostuvo que de ella se desprenden dos enseñanzas: humildad y determinación.

“De la mujer cananea aprendemos la humildad y la determinación”, afirmó ante los fieles y peregrinos reunidos en la plaza de La Libertad.

León XIV explicó que la mujer, aunque no pertenecía al pueblo de Jesús y provenía de una región extranjera, insistió en pedir su ayuda para su hija atormentada. El Pontífice destacó que no buscaba un beneficio personal, sino la paz para su hija, y que reconoció en Jesús al Mesías.

El relato, señaló, también muestra los obstáculos que enfrentó la mujer, pues los discípulos la consideraban una persona molesta y Jesús inicialmente se resistió a sus peticiones. Sin embargo, el encuentro concluyó con una respuesta distinta: “Mujer, qué grande es tu fe: que se cumpla lo que deseas”.

Para el Papa, este episodio permite comprender que la acción de Dios puede presentarse de maneras que rebasan los planes establecidos y obliga a la Iglesia a escuchar y observar aquello que ocurre más allá de sus fronteras.

“También hoy la Iglesia puede dejarse sorprender por la obra de Dios y comunicar la paz de Cristo más allá de las fronteras ya trazadas”, sostuvo.

El Pontífice afirmó que la misión de la Iglesia es anticipada por la gracia divina, que actúa en las conciencias, por lo que pidió mantener una disposición para reconocer el sentido de cada encuentro, incluso cuando éste altere los planes previstos.

En su reflexión, León XIV vinculó el mensaje del Evangelio con la situación de quienes enfrentan desigualdad y discriminación. Afirmó que la fe de la mujer cananea permite entender que la mesa de Dios está destinada a todos y que nadie debe conformarse con “las migajas”.

“A la luz de esta fe, resultan insoportables las desigualdades, las discriminaciones y las barreras que pisotean la dignidad de tantos hijos e hijas de Dios”, expresó.

El Papa también recordó la solemnidad de la Asunción de la Virgen María, celebrada el sábado, y señaló que la relación entre María y Jesús constituye una “relación indisoluble”, que no fue interrumpida por la muerte y que representa la vida eterna.

Añadió que la resurrección de Jesús no debe entenderse únicamente como un acontecimiento del pasado, sino como una vida nueva que compromete a quienes siguen su mensaje.

Al concluir su intervención, León XIV definió a la Iglesia como parte de un mundo que enfrenta conflictos y busca la paz.

“Somos la Iglesia de Jesucristo en un mundo atormentado, un mundo que busca la paz”, afirmó.

El Pontífice concluyó con una referencia al Magníficat y señaló que el cántico de María representa la mirada de quien reconoce la realidad desde la fe, mantiene la esperanza y actúa mediante la caridad.

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