León XIV llama a los jóvenes a ser «luz» frente a la guerra y la incertidumbre

by Enlace Noticias

El papa León XIV dirigió un mensaje a los jóvenes cristianos de Irak en el que los exhortó a convertirse en «una luz en medio de la oscuridad que a veces puede parecer abrumadora», al tiempo que los invitó a fortalecer su relación con Dios para enfrentar los desafíos derivados de la guerra, la violencia y la inestabilidad que afectan a la región.

A través de un videomensaje difundido con motivo del Encuentro Juvenil de Ankawa (AYM), organizado por la Arquidiócesis de Erbil, el Pontífice saludó a los participantes reunidos en esa ciudad del norte de Irak y expresó su deseo de que el encuentro contribuya a fortalecer la fe y la fraternidad entre los jóvenes cristianos del país.

«Han venido de diferentes partes de Irak para reunirse en un clima de fe y comunión, y ruego que esta sea una oportunidad para que todos ustedes crezcan en la amistad con Jesús y entre sí», expresó.

Bajo el lema «Misión», el encuentro reúne a jóvenes con el propósito de reflexionar sobre el papel de las nuevas generaciones dentro de la Iglesia y de la sociedad. En ese contexto, León XIV recordó que los jóvenes no representan únicamente el futuro del catolicismo, sino también su presente.

«Ustedes participan en esta misión, y cuento con ustedes para ayudar a moldear la Iglesia —y el mundo— en los años venideros. Como he dicho antes, los jóvenes no solo son el futuro de la Iglesia, sino también su presente», afirmó.

El Pontífice reconoció que transmitir el mensaje cristiano resulta especialmente complejo en un contexto internacional marcado por conflictos armados e incertidumbre. Sin embargo, llamó a los participantes a no dejarse vencer por esas circunstancias.

«Deben ser la luz de Cristo en medio de una oscuridad que a veces puede parecer abrumadora. No tengan miedo. Y no piensen que están solos en esta tarea. Yo estoy con ustedes; la Iglesia está con ustedes», señaló.

En su reflexión, León XIV desarrolló tres dimensiones del simbolismo de la luz.

La primera, explicó, está relacionada con la fe como una guía para comprender la realidad desde la perspectiva de Dios y dar testimonio mediante el ejemplo personal.

«Tu forma de vivir también debe dar testimonio de tu fe, para que otros puedan ver en ti la verdad y el sentido que también anhelan», indicó.

En un segundo momento abordó la luz como expresión del amor, invitando a los jóvenes a construir una relación profunda con Dios mediante la oración y los sacramentos para compartir con los demás el mensaje cristiano.

«Asienten sus corazones en el sólido fundamento del amor de Dios por ustedes; descubran el corazón de Cristo y no teman edificar su vida sobre él», afirmó.

Finalmente, el Papa presentó la luz como símbolo de esperanza y llamó a las nuevas generaciones a convertirse en promotores de reconciliación y paz, aun cuando las circunstancias externas escapen a su control.

«Quizás no puedan controlar su situación ni los desafíos que enfrentarán, pero siempre pueden elegir permitir que la paz de Cristo reine en sus corazones», expresó.

En la parte final de su mensaje, León XIV exhortó a los jóvenes a mantener la confianza en Dios incluso en los momentos de mayor dificultad y recordó el mensaje del profeta Jeremías sobre la esperanza.

«Queridos jóvenes, nunca duden de la bondad de Dios y no teman el plan del Señor para cada uno de ustedes. Los planes del Señor son de paz, no de desgracia, para concederles un futuro lleno de esperanza», concluyó.

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