La propia información oficial contradice el supuesto arranque con el 90% de docentes en derecho

by Enlace Noticias

La información que este lunes fue difundida entre estudiantes y jefas y jefes de grupo de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo pone nuevamente en entredicho el discurso institucional mediante el cual se anunció como un hecho “inédito” que el ciclo escolar 2026-2027 habría iniciado con aproximadamente el 90 por ciento de las materias asignadas.

Apenas el pasado 12 de agosto, desde la administración central de la Universidad se difundió que, bajo la gestión de la rectora Dra. Yarabí Ávila González, la Facultad de Derecho había comenzado el ciclo escolar con el 90 por ciento de sus materias asignadas, presentándolo como un resultado que supuestamente no se había alcanzado durante años.

Sin embargo, este lunes, mediante un correo electrónico dirigido a estudiantes y hecho llegar a las jefas y jefes de grupo, la Directora Provisional de la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales, Dra. Laura Leticia Padilla Gil, difundió la programación académica que su propia administración reconoce como autorizada, indicando expresamente que las y los alumnos deberán atender sus clases con los profesores ahí señalados.

El contenido del comunicado es particularmente relevante porque no estamos frente a una denuncia de terceros, una apreciación de quienes cuestionan a la administración universitaria o una estimación realizada desde fuera de la Facultad. Se trata de información generada y difundida por la propia Dirección Provisional, que incluso señala expresamente: “La asignación señalada constituye la programación académica autorizada por la Dirección de la Facultad”.

Precisamente esa información permite contrastar objetivamente el discurso del supuesto 90 por ciento con lo que ocurre en las aulas. Al revisar las asignaciones comunicadas a los propios estudiantes, pueden advertirse grupos en los que aparecen solamente uno o dos docentes, cuando cada grupo requiere, en promedio, alrededor de ocho profesores para cubrir las distintas unidades de aprendizaje del semestre.

La pregunta resulta inevitable: ¿cómo puede hablarse de un arranque con el 90 por ciento de las materias asignadas cuando existen secciones cuya propia programación oficial muestra únicamente uno o dos docentes de los aproximadamente ocho que deberían atenderlas?

La contradicción adquiere mayor relevancia porque no se trata de información correspondiente a los días previos al comienzo del semestre. El propio comunicado de la Directora Provisional reconoce expresamente que el ciclo escolar inició el pasado 10 de agosto. Es decir, ha transcurrido ya una semana desde el arranque de clases y la información que ahora se proporciona a los estudiantes permite observar que existen grupos cuya planta docente continúa incompleta.

La propia Dirección Provisional remite además a las y los estudiantes al sistema institucional de Consulta de Horarios y Materias de la Universidad Michoacana, por lo que la información puede ser contrastada públicamente sección por sección en el portal oficial:

Por ello, si desde Rectoría se sostuvo públicamente que el ciclo escolar inició con un 90 por ciento de materias asignadas, resulta indispensable transparentar la metodología utilizada para obtener ese porcentaje: cuántas unidades de aprendizaje debían cubrirse en total, cuántas tenían profesor efectivamente asignado al 10 de agosto, cuántas permanecen actualmente sin docente y cuántos grupos cuentan únicamente con uno, dos o tres profesores de la totalidad que requieren.

No basta con anunciar porcentajes. La realidad académica se mide grupo por grupo, materia por materia y profesor por profesor. Si una sección debe cursar aproximadamente ocho unidades de aprendizaje y únicamente tiene uno o dos docentes asignados, para esos estudiantes el problema no puede ocultarse detrás de una estadística general.

LO VERDADERAMENTE INÉDITO

Frente a estos hechos, quizá sea necesario replantear qué es realmente lo “inédito” en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales.

Lo verdaderamente inédito no sería presumir que se comenzó con el 90 por ciento de las materias asignadas. Lo verdaderamente inédito es haber iniciado un ciclo escolar en una Facultad sumida en un conflicto institucional y jurídico de enormes dimensiones, mientras existen controversias relacionadas con el cumplimiento de suspensiones dictadas por jueces de Distrito y, paralelamente, estudiantes enfrentan las consecuencias de una organización académica que todavía presenta grupos con una planta docente incompleta.

Una Facultad de Derecho debería ser, antes que cualquier otra dependencia universitaria, ejemplo de respeto a la legalidad, a las resoluciones judiciales y a la institucionalidad. Cuando el conflicto entre autoridades termina trasladándose a las aulas, deja de ser exclusivamente un problema administrativo o político y comienza a afectar directamente el derecho de las y los estudiantes a recibir con normalidad los servicios educativos para los cuales se inscribieron.

A ello se suman los problemas que se han venido haciendo públicos durante el inicio del ciclo: estudiantes que requieren cambios de sección, incompatibilidades entre horarios y preespecializaciones, reubicaciones, grupos saturados y diversos trámites académicos que necesitan atención y solución inmediata. En ese contexto, la ausencia de profesores no constituye un dato menor, sino otro elemento de una problemática institucional que termina repercutiendo directamente en la comunidad estudiantil.

La Universidad Michoacana y, particularmente, su Facultad de Derecho no necesitan una confrontación de discursos. Necesitan información verificable, transparencia y soluciones. Si realmente existe una cobertura docente del 90 por ciento, los datos deben hacerse públicos y permitir que cualquier estudiante pueda comprobarlos. Y si la realidad demuestra que existen secciones con uno o dos profesores cuando requieren alrededor de ocho, lo responsable es reconocer el problema y resolverlo.

Porque detrás de cada materia sin profesor no existe simplemente un número que modifica un porcentaje. Existe un grupo de estudiantes que pierde clases y tiempo de formación académica.

La información difundida este lunes por la propia Dirección Provisional ofrece una oportunidad para que la comunidad universitaria contraste los anuncios con los hechos. La discusión, por tanto, no debería centrarse en quién controla el discurso institucional, sino en una pregunta mucho más sencilla:

¿Cuántos profesores están efectivamente frente a grupo y cuántas materias continúan hoy sin docente?

La respuesta no está en los boletines triunfalistas.

Está en las aulas, en los horarios y en la propia información oficial que hoy se entrega a las y los estudiantes.

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