Kenia López cierra su presidencia en San Lázaro con defensa de la verdad y crítica al poder

by Enlace Noticias

La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, afirmó que durante el año legislativo buscó conducir el órgano parlamentario bajo tres principios: decir la verdad, respetar al Estado y sus instituciones, y garantizar la pluralidad en el debate.

Al presentar su informe legislativo en el Palacio de San Lázaro, la diputada panista sostuvo que la Cámara debe ser el espacio para confrontar y procesar las diferencias políticas, incluso cuando el debate sea “apasionado” o “duro”, pero sin abandonar el respeto a las instituciones ni a las posiciones de quienes piensan distinto.

López Rabadán concluirá el próximo 31 de agosto su encargo al frente de la Mesa Directiva, responsabilidad que, dijo, representó el mayor compromiso de su trayectoria parlamentaria. Señaló que asumió la presidencia en un contexto de polarización en las calles, las redes sociales y el debate público, por lo que se propuso convertir a la Cámara de Diputados en un espacio de debate institucional.

“Pese a todo y contra todo, decir la verdad”, fue el primero de los principios que enumeró. Aseguró que al asumir el cargo existían dudas sobre su institucionalidad, debido a que anteriores presidencias de cuerpos colegiados habían mostrado, en ocasiones, “sesgos ideológicos e incluso personales” que habían afectado la confianza en la conducción del Poder Legislativo.

Como parte de su política de comunicación y rendición de cuentas, informó que durante el año realizó 541 acciones con medios de comunicación: 116 conferencias de prensa, 168 entrevistas cara a cara y 257 comunicados emitidos desde la Presidencia de la Mesa Directiva.

“Comunicamos con apertura, sin recelo”, afirmó, al sostener que su presidencia tomó como fuente de información “siempre la verdad y sólo la verdad”. También aseguró que buscó evitar “la seducción de la posverdad”.

El segundo principio, explicó, fue el respeto al Estado y sus instituciones. López Rabadán señaló que aplicó la Constitución, la ley y el reglamento parlamentario “sin filias ni fobias”, con el objetivo de dar certeza al debate legislativo.

En ese contexto, advirtió que la Cámara de Diputados tiene la responsabilidad de vigilar el destino de los recursos públicos y revisar que cada peso aprobado sea utilizado de manera adecuada.

“Aquí estamos trabajando”, dijo, al referirse a la obligación del Legislativo de impedir que los recursos terminen en “despilfarro o, quizá, en corrupción”.

El tercer eje de su gestión fue la pluralidad. La presidenta de la Mesa Directiva informó que encabezó 100 sesiones durante el año legislativo y destacó que la última, celebrada el 28 de mayo, tuvo una duración de 32 horas consecutivas, con la participación de 348 legisladores.

También señaló que durante su gestión se retomaron las sesiones presenciales del Pleno, después de un periodo en el que los trabajos legislativos se desarrollaron con frecuencia bajo un esquema semipresencial.

De acuerdo con su informe, durante el año legislativo se registraron más de 3 mil 600 intervenciones de legisladores de todos los grupos parlamentarios. En la discusión del Presupuesto de Egresos 2026 se presentaron mil 733 reservas y participaron 280 legisladores en el Pleno.

López Rabadán sostuvo que durante su presidencia no cerró el micrófono a ningún orador. Recordó que al asumir el cargo se comprometió a no utilizar la conducción de las sesiones para “incidir, sesgar o atizar los enconos”.

Reconoció que durante el periodo hubo momentos de tensión, desacuerdos y posiciones encontradas, pero afirmó que su responsabilidad fue mantener las diferencias dentro del cauce parlamentario.

En materia legislativa, reportó la aprobación de 150 dictámenes y sostuvo que buscó que la escucha de las distintas posiciones tuviera consecuencias institucionales. “No busqué abrir espacios solo a posibles aliados”, afirmó, al señalar que también fue receptiva a la crítica y a las exigencias derivadas de la confrontación política.

Otro de los aspectos que destacó fue su agenda con universidades, organizaciones sociales, sectores productivos, representantes diplomáticos y mujeres. Informó que recibió a 75 embajadoras, embajadores y representantes del cuerpo diplomático, cifra que, de acuerdo con su exposición, constituye el mayor número registrado en un año legislativo en la Cámara de Diputados.

También mencionó encuentros con productores agrícolas y ganaderos, jubilados y pensionados, líderes sociales, académicos, profesionistas, empresarios y representantes del sector cultural.

La diputada panista vinculó su paso por la Presidencia de la Mesa Directiva con su trayectoria política y con su origen familiar. Recordó que creció en la alcaldía Venustiano Carranza y que su madre y su abuela nacieron en una época en la que las mujeres no tenían derecho al voto.

Expuso que comenzó a trabajar en la Cámara de Diputados como asesora hace casi 30 años y que, cuando nació, no era probable que una mujer de oposición llegara a presidir uno de los Poderes de la Unión.

“Mi historia no sea la excepción”, planteó como uno de los objetivos que, dijo, deben orientar la participación de las mujeres en los espacios de decisión.

Al abordar la participación de las mujeres en política, López Rabadán sostuvo que existen diferencias en la manera de convocar, negociar y resolver los conflictos y defendió que más mujeres ocupen espacios donde se toman decisiones.

“Precisamente porque la forma en la que las mujeres tomamos decisiones es distinta, es que merecemos ocupar más espacios para tomarlas”, afirmó.

En el cierre de su informe, sostuvo que México requiere acuerdos, escucha e institucionalidad y advirtió que los problemas sociales no podrán resolverse mientras persistan “abusos e indiferencia”.

“Quienes nos dedicamos a la política, tenemos la obligación de mostrar que lo decente y lo honorable deben ser intrínsecos a esta vocación”, concluyó.

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