A ocho meses de la puesta en marcha del Juzgado Cívico en Jesús María, el municipio reporta una disminución en la reincidencia de faltas administrativas, resultado del modelo de justicia cívica implementado para fortalecer el orden social y la resolución temprana de conflictos.
El presidente municipal, César Medina, informó que el número de personas infractoras pasó de 363 detenidos en un mes al inicio de operaciones a 317 durante febrero, lo que refleja una tendencia a la baja en conductas repetitivas. Señaló que el esquema permite que quienes cometen faltas administrativas realicen servicio comunitario mediante actividades de limpieza, desmalezado y reforestación, aunque advirtió que en caso de reincidencia las sanciones escalan a multas o arrestos.
En materia de violencia intrafamiliar, el alcalde explicó que los infractores son canalizados a talleres impartidos en coordinación con la Instancia de la Mujer, con el objetivo de evitar la repetición de estas conductas. Subrayó que el modelo busca intervenir antes de que los casos escalen a situaciones de mayor gravedad.
Respecto a adolescentes infractores, Medina destacó la estrategia de corresponsabilidad familiar mediante el taller “Educando con el Ejemplo”, que obliga a los padres a asistir a cuatro sesiones dominicales y a la canalización de los menores a terapia psicológica. Esta medida ha reducido las faltas cometidas por adolescentes, que pasaron de 37 al inicio del programa a 17 en febrero, siendo la riña la conducta más frecuente.
El alcalde añadió que el Juzgado Cívico mantiene un área de conciliación atendida por personal especializado, abierta a la ciudadanía para resolver conflictos vecinales de manera pacífica y evitar que deriven en problemas mayores.
El municipio sostiene que los resultados preliminares confirman la utilidad del modelo de justicia cívica como herramienta para disminuir la reincidencia, ordenar el espacio público y promover mecanismos alternativos de solución de conflictos.

