Ante la falta de disposiciones específicas en la legislación vigente, la coordinadora de Movimiento Ciudadano, Ivonne Ortega Pacheco, presentó una iniciativa para establecer licencias de luto con duración definida, goce íntegro de sueldo y reglas específicas para acreditar el fallecimiento de un familiar.
La propuesta plantea reformar la Ley Federal de los Trabajadores al Servicio del Estado para otorgar 10 días hábiles de licencia por la muerte de hijas o hijos, así como en casos de pérdida gestacional o muerte fetal. El mismo periodo aplicaría por el fallecimiento de la persona cónyuge, concubina, concubinario o con quien exista una sociedad de convivencia.
El proyecto establece además cinco días hábiles por la muerte de madre, padre, hermanas, hermanos, abuelas, abuelos, nietas o nietos. La medida también contempla el fallecimiento de la madre o el padre de la pareja, así como de una persona sobre la que el trabajador ejerza patria potestad, tutela, guarda o custodia.
La iniciativa incorpora días adicionales cuando el trabajador deba trasladarse para atender las exequias o realizar trámites relacionados con el fallecimiento. Serían dos días más si el viaje es a otra entidad federativa y tres cuando implique desplazamiento al extranjero.
Uno de los cambios propuestos se refiere a la acreditación del fallecimiento. El trabajador podría presentar el acta o certificado de defunción, constancias médicas, documentos equivalentes y las pruebas del vínculo familiar hasta 30 días naturales después de reincorporarse a sus labores.
El objetivo es evitar que la persona deba enfrentar de manera inmediata trámites administrativos mientras atraviesa los primeros días posteriores a una pérdida.
Ortega Pacheco sostuvo que la legislación puede establecer condiciones laborales para atender esa circunstancia, aunque no pueda resolver el proceso de duelo.
“Una licencia de luto con sueldo íntegro permite atender actos indispensables, acompañar a la familia y enfrentar los primeros días sin poner en riesgo el ingreso o el empleo”, señaló.
La propuesta también busca que el acceso a la licencia no dependa de condiciones generales de trabajo y plantea reconocer distintas estructuras familiares, además de incorporar de manera expresa la pérdida gestacional y la muerte fetal.
Uno de los planteamientos centrales de la legisladora es evitar que la autoridad determine si una persona está sufriendo de manera suficiente para acceder al permiso.
“Una ley laboral no debe exigir demostraciones de sufrimiento ni convertir a la autoridad en evaluadora de la autenticidad emocional”, afirmó.
De acuerdo con la iniciativa, el hecho que activa el derecho laboral debe ser verificable mediante elementos objetivos: el fallecimiento y el vínculo con la persona trabajadora.
Ortega Pacheco también señaló que los periodos planteados no pretenden establecer una duración del duelo, sino otorgar un margen para resolver las necesidades inmediatas derivadas de la pérdida.
“Cinco o diez días no concluyen el duelo; son un umbral para atender las primeras necesidades, tras lo cual cada persona puede requerir distintos apoyos”, concluyó.
La iniciativa deberá continuar su proceso legislativo en la Cámara de Diputados antes de determinarse si las licencias de luto serán incorporadas a la legislación federal aplicable a los trabajadores al servicio del Estado.

