La Selección Mexicana quedó fuera del Clásico Mundial de Beisbol 2026 tras caer 9-1 ante Italia en el Daikin Park de Houston, un duelo que reunió a más de 39 mil aficionados, en su mayoría tricolores, pero que terminó marcado por el dominio europeo y una actuación que quedará registrada en la historia del torneo.
Italia abrió el juego con autoridad. En la primera entrada, Vinnie Pasquantino conectó un jonrón solitario por el jardín derecho y Jon Berti replicó en el segundo episodio con otro cuadrangular por el bosque izquierdo. La ventaja se amplió en el quinto inning con un toque de sacrificio de Dante Nori que México no pudo convertir en out en el plato, seguido de un sencillo productor de dos carreras de Jakob Marsee.
El golpe definitivo llegó en la sexta entrada, cuando Pasquantino detonó su segundo cuadrangular del encuentro para colocar la pizarra 6-0. México respondió hasta la séptima, cuando Joey Meneses abrió con sencillo, Nacho Álvarez Jr. fue golpeado y Nick Gonzales negoció pasaporte. Con la casa llena, una rola de Alek Thomas impulsó la única carrera mexicana.
Italia no tardó en recuperar el control. En el octavo inning, Pasquantino conectó su tercer jonrón del día y Andrew Fisher remolcó a Zach Dezenzo con un doblete para cerrar la cuenta 9-1.
La jornada quedó marcada por la hazaña del primera base italiano: Pasquantino se convirtió en el primer jugador en la historia del Clásico Mundial en conectar tres jonrones en un mismo juego. Sus tres vuelacercas fueron solitarios y representaron sus primeros hits del torneo.
Desde la lomita, Italia ejecutó un plan impecable. Aaron Nola encabezó el trabajo monticular con cinco entradas en blanco, cuatro hits permitidos, una base por bolas y cinco ponches. Gordon Graceffo permitió la carrera mexicana en el séptimo capítulo, antes de que Claudio Scotti, Joe La Sorsa, Adam Ottavino y Gabriele Quatrini completaran el cierre sin sobresaltos.
Con el triunfo, Italia terminó invicta en el Grupo B con marca de 4-0 y avanzó a los cuartos de final junto a Estados Unidos. México cerró con récord de 2-2 y quedó eliminado junto a Gran Bretaña y Brasil.
La novena mexicana se despide del torneo con un desempeño irregular y una última noche en la que el poder italiano y la historia escrita por Pasquantino marcaron el rumbo desde el primer swing.

