International Crisis Group, organización independiente que trabaja para prevenir guerras y diseñar políticas que contribuyan a construir un mundo más pacífico, advirtió que una eventual intervención militar de Estados Unidos en Cuba podría provocar el colapso del Estado cubano, una emergencia humanitaria de gran escala y una nueva ola migratoria con repercusiones para toda la región.
En un artículo de análisis, International Crisis Group sostiene que Cuba se ha convertido en uno de los principales focos de tensión de la política exterior del presidente Donald Trump, cuya administración ha intensificado la presión económica, diplomática y política con el objetivo declarado de transformar el sistema político y económico de la isla.
De acuerdo con International Crisis Group, el endurecimiento de las sanciones, las acciones legales contra integrantes del gobierno cubano y las restricciones al suministro energético han profundizado una crisis que ya mantenía a la población enfrentando escasez de alimentos, combustible y electricidad, sin que ello haya generado un cambio político interno.
El organismo considera que la posibilidad de una intervención militar debe generar preocupación tanto en América Latina como en Estados Unidos, al estimar que el uso de la fuerza difícilmente conduciría a un escenario de estabilidad o democratización y, por el contrario, podría desencadenar un vacío de poder con consecuencias difíciles de contener.
En su análisis, International Crisis Group afirma que «atacar a Cuba sería un grave error», al señalar que el aparato político, militar y de inteligencia del país mantiene una estructura cohesionada y una doctrina orientada a responder ante una agresión externa, por lo que advierte que la resistencia no debe subestimarse.
El documento señala que las Fuerzas Armadas Revolucionarias, respaldadas por decenas de miles de soldados, reservistas y cuerpos paramilitares, continúan siendo uno de los pilares del sistema político cubano, lo que incrementaría el riesgo de una confrontación prolongada en caso de una operación militar estadounidense.
Asimismo, International Crisis Group sostiene que un cambio de régimen impulsado desde el exterior podría no derivar en una transición democrática, sino abrir paso a disputas entre distintos centros de poder, incrementar la violencia y generar un deterioro institucional con efectos sobre toda la cuenca del Caribe.
El análisis también advierte que un conflicto armado tendría un impacto inmediato sobre los flujos migratorios hacia Estados Unidos, México y otros países del Caribe, además de agravar la situación humanitaria de una población que enfrenta apagones, limitaciones en el acceso a alimentos, medicamentos y servicios básicos.
Frente a este escenario, International Crisis Group plantea que la única vía con posibilidades de generar estabilidad consiste en que el propio gobierno cubano impulse reformas económicas y políticas de mayor alcance, acompañadas por la liberación de presos políticos, una apertura gradual de los espacios cívicos y un fortalecimiento de las garantías para la sociedad civil.
Al mismo tiempo, el organismo considera que Estados Unidos debe reconocer los límites de la presión económica y de las sanciones como instrumentos para producir una transición política sostenible. En ese sentido, propone reducir el impacto humanitario de las medidas coercitivas y favorecer la participación de actores internacionales que puedan acompañar un proceso de reformas liderado por los propios cubanos.
Como conclusión, International Crisis Group sostiene que las reformas económicas anunciadas recientemente por La Habana representan un primer paso, aunque insuficiente, para enfrentar la crisis estructural que vive el país. El organismo advierte que mantener una estrategia basada en el incremento de la presión, la confrontación y el deterioro económico elevaría el riesgo de un conflicto con consecuencias para Cuba, Estados Unidos y el conjunto de América Latina.

