Inglaterra cerró su participación en la Copa Mundial 2026 con una victoria frenética ante Francia, un partido que dejó diez anotaciones y un ritmo que jamás cedió. En el Estadio Miami, los Tres Leones se impusieron 6-4 y aseguraron el tercer puesto en un encuentro que alternó dominios, exhibió contrastes físicos y terminó por inscribirse como el más goleado del torneo.
El arranque inglés fue inmediato. Apenas corrían dos minutos cuando Declan Rice interceptó en mitad de cancha, avanzó con decisión y colocó un remate cruzado que sorprendió a Mike Maignan. Ese golpe inicial marcó el tono de un primer tiempo dominado por Inglaterra, que presentó un once distinto al habitual de Thomas Tuchel, sin Harry Kane, Jude Bellingham ni Jordan Pickford desde el inicio. La intensidad compensó cualquier ausencia.
El segundo gol llegó tras un tiro de esquina ejecutado por Rice y cabeceado por Ezri Konsa en el primer palo. Francia intentó responder, pero la presión inglesa anuló sus circuitos ofensivos. Tras la pausa de hidratación, Bukayo Saka tomó el protagonismo: primero capitalizó un contraataque que exigió tres remates consecutivos, y luego cruzó de zurda una habilitación de Eze Eberechi ante una defensa francesa sin reacción. Inglaterra se marchó al descanso con un 4-0 que reflejaba su dominio absoluto.
El segundo tiempo fue otro partido. Francia ingresó con Ousmane Dembélé y Bradley Barcola, y el equipo recuperó velocidad y agresividad. Kylian Mbappé, que había tenido oportunidades en la primera mitad, encontró su espacio: definió de zurda tras asistencia de Michael Olise y luego completó una jugada colectiva que lo dejó con diez goles en la carrera por la Bota de Oro adidas y con 22 tantos como máximo anotador en la historia de los mundiales, superando a Lionel Messi.
Barcola añadió el segundo francés y Dembélé marcó en tiempo añadido, pero Inglaterra sostuvo la ventaja gracias a la precisión de Saka, que convirtió de penal su tercer gol de la noche, y al cierre de Jude Bellingham, quien selló el 6-4 definitivo en los últimos instantes.
El partido dejó registros inéditos: el gol de Rice fue el segundo más rápido de Inglaterra en una Copa Mundial; por primera vez Francia recibió tres tantos en un primer tiempo mundialista; y Mbappé se convirtió en el máximo goleador histórico del torneo. Bukayo Saka fue elegido Jugador del Partido.
Tras el encuentro, Thomas Tuchel reconoció el desgaste acumulado por su equipo y destacó la mentalidad mostrada para sostener el resultado pese al cansancio y los calambres. Del lado francés, Mbappé habló de un duelo dividido en dos mitades y de la frustración por no haber podido regalarle un cierre distinto a Didier Deschamps, aunque subrayó la reacción del equipo en la segunda parte.

