Iglesia llama a no ser indiferentes ante las desapariciones y respalda a familias buscadoras

by Enlace Noticias

En el Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) llamó a la sociedad y a las autoridades a involucrarse en la búsqueda de personas desaparecidas y a acompañar a sus familias, frente a una crisis que, de acuerdo con las cifras difundidas por el organismo, registra 133 mil 915 personas reportadas como desaparecidas y 72 mil restos humanos sin identificar hasta mayo de 2026.

“México necesita salir al encuentro: de quienes buscan; de quienes sufren; de quienes tienen responsabilidades públicas”, planteó la CEM al presentar una serie de recursos para respaldar las exigencias de las familias buscadoras.

El organismo colocó como eje de su mensaje la pregunta “¿Dónde están?”, expresión que, señaló, concentra el reclamo de las familias que buscan a sus seres queridos.

“Pero detrás de cada número hay un nombre. Detrás de cada nombre hay una historia. Y detrás de cada historia hay una familia que espera”, señala un video difundido por la CEM, en el que llama a mantener la memoria de las personas desaparecidas, exigir a las autoridades el cumplimiento de sus responsabilidades y evitar la indiferencia social.

La CEM también incorporó una oración dirigida a la Virgen de Guadalupe: “Santa María de Guadalupe, Madre de todos los mexicanos, ruega por quienes faltan, ruega por quienes buscan, ruega por nuestras familias y ruega por México”.

Arquidiócesis de México amplía los buzones de paz

Como parte de las acciones en torno a la fecha, la Arquidiócesis de México sostuvo un encuentro con madres buscadoras, encabezado por monseñor Francisco Javier Acero Pérez, en el que anunció la instalación de más Buzones de Paz en parroquias y templos.

La iniciativa busca habilitar espacios donde las personas puedan proporcionar de manera anónima y segura información que contribuya a localizar a personas desaparecidas.

La Arquidiócesis informó que la meta es que todas sus parroquias cuenten con un buzón y funcionen como espacios de escucha y posibles fuentes de información para las familias.

El cardenal Carlos Aguiar Retes amplió la convocatoria mediante un comunicado en el que señaló que estos buzones permitirán que quienes tengan información sobre una persona desaparecida puedan compartirla sin revelar su identidad.

“Desde la Iglesia, a través de estos buzones, ofreceremos un medio para que quien conozca alguna información, que facilite localizar a una persona desaparecida, la comparta de manera anónima y segura”, señaló.

De acuerdo con la Arquidiócesis, la experiencia ya se ha aplicado en algunas parroquias de la capital y en otras diócesis del país, donde se ha obtenido información que, según el organismo, difícilmente habría llegado por otros medios.

Buzones con procedimiento de confidencialidad

La iniciativa contempla un procedimiento para proteger la información depositada. Cada parroquia deberá disponer de una caja resistente, preferentemente de madera o plástico, que no sea transparente y cuente con una ranura para introducir sobres cerrados.

El buzón deberá permanecer cerrado mediante llave o candado y estar identificado como “Buzón de Paz”.

La información deberá colocarse dentro de un sobre cerrado y su entrega será anónima. Quien proporcione los datos no tendrá que escribir su nombre, teléfono, domicilio u otro elemento que permita identificarlo.

La parroquia tendrá a su cargo el resguardo físico del buzón, pero no deberá abrir, consultar ni procesar la información. La recolección y canalización se realizará mediante el procedimiento establecido por la Arquidiócesis de México.

En caso de que un buzón presente señales de haber sido manipulado, la instrucción es no abrirlo ni revisar su contenido hasta recibir indicaciones.

Episcopado llama a poner rostro y nombre a los desaparecidos

La acción forma parte de una serie de iniciativas respaldadas por la CEM y vinculadas al llamado realizado el 23 de agosto por el Diálogo Nacional por la Paz a los líderes religiosos del país.

La convocatoria planteó la necesidad de “poner a las víctimas de la violencia en el centro de nuestro caminar” y respaldó cuatro acciones, entre ellas la instalación de Buzones de Paz en iglesias, poner rostro y nombre a las personas desaparecidas y abrir espacios durante las misas para acompañar a las familias y contribuir en la búsqueda.

Con estas acciones, la Iglesia católica busca incorporar a parroquias y comunidades religiosas a las tareas de acompañamiento de las familias buscadoras y a la recepción de información que pueda contribuir a conocer el paradero de personas desaparecidas.

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