Los Marlins dejaron tendidos a los Mets con un grand slam del dominicano Heriberto Hernández, quien conectó el primer pitcheo que vio de Devin Williams y lo envió profundo por el jardín central para romper el empate sin anotaciones. El batazo definió la victoria por 4-0 y completó la barrida en Miami, la primera sobre Nueva York en casa desde 2019. Con este resultado, el equipo sumó su tercera victoria consecutiva, algo que no lograba desde la serie inaugural ante los Rockies.
El juego se desarrolló bajo el plan de un bullpen day para Miami. Evan Phillips abrió por primera vez en la temporada y entregó 3.2 entradas en blanco, permitiendo dos imparables y dos boletos, además de ponchar a cuatro. Calvin Faucher, John King, Anthony Bender, Michael Petersen y Pete Fairbanks se encargaron del resto, combinándose para 5.1 episodios sin daño, con apenas tres hits permitidos y cuatro ponches.
La actuación de Phillips marcó un punto relevante en su transición dentro del cuerpo de lanzadores. Su última apertura en Grandes Ligas había sido en septiembre de 2025 ante los Filis, cuando lanzó 2.2 entradas con una carrera limpia. Desde entonces, su rol se había concentrado en apariciones desde el bullpen, aunque con cargas de trabajo prolongadas: antes del domingo, había completado al menos tres innings en cuatro de sus 15 presentaciones, con efectividad de 1.20.
El piloto Skip McCullough destacó el momento que vive el lanzador. “En las últimas semanas ha estado lanzando la pelota de manera fenomenal”, señaló antes del encuentro. Añadió que la evolución del splitter y el incremento en la velocidad han ampliado su repertorio, lo que le permite asumir aperturas ocasionales con solvencia.
El duelo avanzó sin anotaciones hasta la novena entrada, cuando Hernández aprovechó el primer envío de Williams y conectó el batazo que definió el juego. La ofensiva de los Mets no logró responder ante el trabajo combinado del bullpen de Miami, que mantuvo el control durante todo el encuentro.
La serie dejó a los Marlins con impulso y una racha que no habían conseguido desde el inicio de la campaña, mientras los Mets cerraron una visita en la que no pudieron descifrar el pitcheo rival ni sostener los momentos clave en el cierre de los juegos.

