Los Yankees de Nueva York encontraron respuesta ofensiva desde el primer lanzamiento y respaldaron otra sólida apertura de Ryan Weathers para derrotar 4-2 a los Tigres de Detroit, asegurando la serie al imponerse en los dos últimos encuentros disputados en el Comerica Park.
La ofensiva neoyorquina marcó diferencia frente a Tarik Skubal, ganador de los dos más recientes premios Cy Young de la Liga Americana, quien sufrió dos cuadrangulares de Paul Goldschmidt y un jonrón de dos carreras del dominicano Jasson Domínguez, batazos que definieron el rumbo del encuentro.
Goldschmidt no tardó en abrir la pizarra. Como primer bate del partido, aprovechó una recta de cuatro costuras con cuenta de 3-1 y la envió 372 pies por el jardín izquierdo para colocar a los Yankees al frente desde el inicio. Con ese batazo, el inicialista de 38 años alcanzó cuatro jonrones para abrir un juego en la temporada, cifra que lo ubica entre los veteranos con mayor producción en esa situación desde 1900.
El veterano volvió a responder en la tercera entrada. Esta vez conectó una curva baja que envió a 427 pies por el jardín izquierdo con una velocidad de salida de 104.9 millas por hora, llegando a 14 cuadrangulares en la campaña. Además, con 38 años y 287 días se convirtió en el octavo pelotero de mayor edad en conectar dos jonrones como primer bate en un mismo encuentro desde 1900.
Goldschmidt también quedó más cerca de otra marca personal. Con 386 cuadrangulares de por vida, el inicialista se aproxima al registro de 400 vuelacercas en las Grandes Ligas, mientras que su producción ofensiva representa su mejor ritmo desde los 22 jonrones que consiguió con los Cardenales durante la temporada 2024.
La ventaja se amplió en la sexta entrada cuando Jasson Domínguez encontró un cambio de velocidad sobre el centro del plato y lo convirtió en un cuadrangular de dos carreras hacia el jardín izquierdo. El batazo recorrió 382 pies y salió del bate a 101.2 millas por hora, significando el tercer jonrón del dominicano en la temporada y el golpe definitivo para la apertura de Skubal.
En el montículo, Ryan Weathers volvió a responder para Nueva York. El zurdo trabajó seis entradas, permitió una carrera limpia y seis imparables para mejorar su marca a 3-5 con efectividad de 3.95. La actuación confirmó el momento que atraviesa el abridor, luego de que en su salida anterior limitara a los Medias Blancas a una carrera y tres imparables en 6.1 episodios.
La defensiva también desempeñó un papel importante. Max Schuemann, quien disputó apenas su séptimo encuentro como jardinero central en las Grandes Ligas, superó un inicio complicado en la quinta entrada tras no poder atrapar un batazo profundo de Kevin McGonigle. Posteriormente evitó mayor daño al recorrer terreno para quedarse con un batazo de Matt Vierling y, más tarde, lanzó el cuerpo hacia el frente para capturar una línea de Riley Greene, terminando con la amenaza ofensiva de Detroit.
Con la victoria, los Yankees aseguraron la serie frente a los Tigres antes de emprender el viaje a Boston, donde iniciarán una serie de cuatro partidos. El desempeño ofensivo de Goldschmidt y Domínguez, combinado con la consistencia mostrada por Weathers desde el montículo, permitió a Nueva York cerrar con éxito su visita a Detroit y mantener el impulso de cara a uno de los compromisos más exigentes de su calendario inmediato.

