La presidenta Claudia Sheinbaum informó que este año quedarán prohibidos los pagos en efectivo en gasolineras y casetas, como parte del plan federal para digitalizar la economía. La medida, presentada como un paso “inevitable”, forma parte del objetivo de reducir el uso del efectivo, que aún domina cerca del 80 por ciento de las transacciones.
La mandataria explicó que el Gobierno Federal y la banca avanzarán hacia un esquema donde los pagos digitales serán obligatorios. Señaló que la decisión va más allá de lo anunciado por el Banco de México y la Asociación de Bancos de México, al afirmar: “Nuestro objetivo es que este año hagamos obligatorio el pago de las gasolinas y de las casetas de manera digital”.
Sheinbaum sostuvo que esta medida permitirá “potenciar los pagos digitales accesibles” y acelerar la transición hacia un modelo económico completamente electrónico. Añadió que la estrategia se complementa con la Ley General para la Disminución de Trámites, aprobada el año pasado, cuyo propósito es simplificar procesos y reducir cargas administrativas.
El anuncio implica un cambio inmediato en la operación de servicios esenciales, al establecer que los usuarios deberán contar con medios digitales para realizar pagos en puntos donde históricamente predominaba el efectivo. La presidenta reiteró que la digitalización es un eje prioritario para el crecimiento económico y que el Gobierno trabajará con la banca para garantizar mecanismos de acceso.
La decisión marca un giro en la política federal para disminuir el uso del efectivo y coloca al país en una ruta de transición acelerada hacia sistemas de pago electrónicos, en un contexto donde la digitalización se ha convertido en una estrategia central para la administración pública.

