Los 23 gobernadores de Morena y el mandatario de San Luis Potosí, del PVEM, afirmaron que no cederán ante presiones del extranjero ni campañas de la oposición, aunque en su pronunciamiento no mencionaron de manera directa al gobierno de Estados Unidos ni expresaron respaldo explícito a Andrés Manuel López Beltrán por la suspensión de su visa estadounidense.
En un posicionamiento conjunto, los mandatarios estatales acusaron a sectores de la oposición de intentar presentar a Morena como aquello que, sostuvieron, históricamente ha combatido.
“Quienes durante años estuvieron vinculados con prácticas de corrupción, delitos de cuello blanco, intereses económicos contrarios al bienestar de las mayorías o vínculos con el crimen organizado, no tienen autoridad moral para dictar lecciones a un movimiento que ha luchado por transformar la vida pública de México”, afirmaron.
Los gobernadores sostuvieron que Morena representa un movimiento comprometido con la justicia social, la democracia, la igualdad, la dignidad de las personas, la independencia y la soberanía nacional.
“No renunciaremos a nuestras convicciones por presiones, amenazas, campañas de desinformación o intereses particulares”, señalaron.
El pronunciamiento evitó referirse directamente a la situación de López Beltrán, pero incluyó una defensa del principio de no intervención extranjera en los asuntos políticos de México.
“No permitiremos la injerencia extranjera en asuntos que corresponden exclusivamente al pueblo de México y a sus instituciones. México es un país libre, independiente y soberano, y así debe mantenerse”, afirmaron.
Los mandatarios también respondieron a las críticas de la oposición con un llamado a mantener su actividad de gobierno.
“Nos verán haciendo nuestra labor y cumpliendo con la responsabilidad que el pueblo nos ha conferido. A los traidores a la patria siempre los juzga la historia”, sostuvieron.
Consejos de Morena acusan uso político de visas
Por separado, los consejos nacional y estatales de Morena, integrados por más de 3 mil dirigentes y liderazgos locales, rechazaron lo que calificaron como un uso político de decisiones administrativas externas contra integrantes del movimiento.
Aunque tampoco mencionaron directamente a López Beltrán, señalaron que la suspensión o cancelación de visas contra militantes de Morena formaría parte de una estrategia para incidir en la política mexicana.
“Rechazamos el uso político de decisiones administrativas externas contra integrantes de nuestro movimiento”, afirmaron.
Los órganos partidistas sostuvieron que existe una “estrategia con pretensiones injerencistas” y acusaron a partidos de oposición de recurrir a actores extranjeros para intervenir en la vida política nacional.
En su pronunciamiento, los consejos de Morena señalaron que continuarán exigiendo que la relación entre México y Estados Unidos se conduzca bajo criterios de respeto a la soberanía y entendimiento mutuo.
Retomaron además la posición expresada por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo sobre la relación bilateral: “mantenemos una relación de coordinación, pero nunca de subordinación”.
Los consejos partidistas insistieron en que corresponde exclusivamente al pueblo de México definir, mediante los mecanismos democráticos, el rumbo político y el proyecto de nación.
Los dos pronunciamientos coinciden en rechazar cualquier intervención extranjera, pero evitan mencionar de manera directa a López Beltrán y no presentan elementos específicos que permitan establecer que las decisiones estadounidenses sobre visas respondan a una estrategia política contra Morena.

