El mediocampista mexicano Gil Mora puso fin a su participación en la Copa del Mundo 2026 con un mensaje de agradecimiento dirigido a la afición, en el que destacó el significado que tuvo para él disputar el torneo y expresó públicamente su confianza en Dios.
A través de sus redes sociales, el futbolista de 17 años compartió una serie de fotografías de su actuación con la Selección Mexicana y acompañó la publicación con un breve mensaje.
«Gracias México. Mi mayor sueño hecho realidad, gracias por todo su apoyo. Los tiempos de Dios son perfectos», escribió el jugador.
La publicación generó reacciones entre aficionados, quienes reconocieron su participación durante el torneo y destacaron la referencia a su fe tras concluir la competencia mundialista.
La frase utilizada por Mora abrió nuevamente el debate sobre su significado dentro de la tradición cristiana. El sacerdote Alberto Medel, de la Diócesis de Xochimilco, explicó que, aunque la expresión se ha popularizado entre los creyentes, no aparece de manera literal en la Biblia ni fue pronunciada por Jesucristo.
El presbítero señaló que su interpretación depende del sentido con el que se utilice y advirtió que puede entenderse desde una perspectiva cristiana o convertirse en una expresión desvinculada del mensaje del Evangelio.
Como referencia, recordó la oración de Jesús en el huerto de Getsemaní: «Padre, si es posible, aparta de mí este cáliz, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya», pasaje que, explicó, refleja una aceptación consciente de la voluntad de Dios y no una actitud pasiva ante los acontecimientos.
Medel afirmó que la vida cristiana consiste en descubrir y asumir libremente el propósito que Dios tiene para cada persona, más que esperar intervenciones extraordinarias o atribuir el curso de los acontecimientos al azar.
También advirtió que utilizar la frase como una forma de resignación puede desvirtuar su sentido.
«Si entendemos que Dios un día se amanece de buenas y otro de malas, como si todo dependiera del azar, entonces no estamos hablando de fe, sino de superstición», señaló.
El sacerdote concluyó que la voluntad de Dios se expresa en el Evangelio mediante el llamado a vivir conforme a sus enseñanzas, por lo que invitó a los creyentes a ejercer su libertad y responsabilidad para discernir el proyecto que Dios tiene para sus vidas.
Mientras tanto, el mensaje de Gil Mora cerró una participación que lo colocó entre los futbolistas mexicanos más jóvenes en disputar una Copa del Mundo y dejó una expresión de agradecimiento que trascendió el ámbito deportivo para abrir una reflexión sobre la fe y el sentido de la providencia.

