Freddy Peralta dijo el lunes que se sentía distinto a como se encontraba un mes atrás. Un día después, el derecho dominicano convirtió esa declaración en una actuación sobre el montículo: limitó a los Mets de Nueva York a una carrera, ponchó a siete y no concedió boletos durante seis innings para encabezar la victoria de los Rays de Tampa Bay por 6-2 en el Tropicana Field.
El reencuentro con su antiguo equipo comenzó de la peor manera. Peralta abrió el partido con una curva en cuenta de 3-2 que Francisco Lindor encontró en la parte alta de la zona y mandó al jardín derecho para poner a los Mets al frente. Después permitió sencillos consecutivos de Bo Bichette y Carson Benge, y necesitó 25 lanzamientos para completar el primer episodio.
A partir de ahí, la historia cambió.
Peralta retiró a 17 de los últimos 18 bateadores que enfrentó y terminó dominando a los últimos 13 de manera consecutiva. Después de ese primer inning, necesitó apenas 13, ocho, 13, siete y ocho lanzamientos para completar los episodios restantes.
Su eficiencia fue parte de la explicación. Realizó solamente 74 pitcheos y se apoyó principalmente en su recta de cuatro costuras y su cambio de velocidad, además de combinar curvas y sweepers. Generó 14 swings en blanco en 45 intentos y mantuvo a la ofensiva de Nueva York sin capacidad de respuesta durante el resto de su salida.
El trabajo también refleja los ajustes que Peralta ha realizado desde su llegada a Tampa Bay. Bajo la dirección del coach de pitcheo Kyle Snyder y del coach del bullpen Jorge Moncada, el dominicano ha trabajado para recuperar la extensión de su mecánica, una característica que anteriormente le permitió ser efectivo como integrante de la rotación de los Cerveceros.
El cambio contrasta con su inicio de temporada con los Mets, cuando registró marca de 5-9 y efectividad de 4.99. Con los Rays, en cambio, ya acumula victorias en aperturas consecutivas. La semana pasada lanzó seis innings en blanco ante Detroit y permitió apenas dos hits.
Mientras Peralta encontraba estabilidad, Tampa Bay construía la ventaja.
Los Rays respondieron inmediatamente al cuadrangular de Lindor. Yandy Díaz conectó un doble ante el zurdo Sean Manaea y anotó con sencillo de Junior Caminero para empatar el encuentro en el primer episodio.
En el tercero, Victor Mesa Jr. conectó sencillo y posteriormente anotó con un imparable de Ryan Vilade para poner a Tampa Bay arriba 2-1.
La ofensiva volvió a producir en el sexto capítulo. Chandler Simpson abrió con sencillo y Nick Fortes lo llevó al plato con un doble. Fortes anotó después con un elevado de sacrificio de Taylor Walls. Luego llegó el cuadrangular número 21 de la temporada para Díaz, por el jardín izquierdo-central, y Vilade completó la ofensiva con un triple de dos carreras.
Los Rays terminaron así de respaldar una noche en la que Peralta tuvo que superar un comienzo adverso para después controlar por completo el encuentro.
Para el dominicano, el triunfo representa su segunda victoria consecutiva desde que llegó a Tampa Bay y otro indicio de que el cambio de escenario puede estar acompañado por una recuperación de su nivel. Ante los Mets, el equipo que dejó atrás a mitad de temporada, Peralta no solo consiguió la victoria: sostuvo con su actuación la sensación que había expresado horas antes de subir al montículo.
Se siente diferente. Y sus números recientes comienzan a reflejarlo.

