El FBI confirmó la detención de Samuel Ramírez Jr., de 33 años, en Culiacán, Sinaloa, a solo una hora y 13 minutos de haber sido incorporado como el fugitivo número 538 en la lista de los Diez Más Buscados. La captura, realizada por autoridades estadounidenses en territorio mexicano, se convirtió en la más rápida en la historia del programa, superando el récord registrado en 1969.
La fiscal general Pamela Bondi afirmó que la aprehensión refleja un cambio en la estrategia federal. “A diferencia de la administración anterior, este Departamento de Justicia está arrestando a los diez criminales más buscados por el FBI tan pronto como se les añade a la lista”, declaró. Añadió que el presidente Donald Trump ha desplegado a las fuerzas del orden “contra los peores criminales de nuestro país”.
El director del FBI, Kash Patel, sostuvo que la captura es resultado de una operación directa y coordinada. “No hay fronteras, ni tiempo, ni lugar donde esconderse de toda la fuerza del FBI y sus aliados”, afirmó. Señaló que los hechos que llevaron a Ramírez a la lista derivan de “actos de violencia sin sentido” y que el compromiso con las víctimas impulsó la acción inmediata.
Neil Floyd, primer fiscal adjunto del Distrito Oeste de Washington, destacó que el caso demuestra cómo un cargo federal por fuga puede abrir rutas de investigación que fortalecen procesos judiciales locales. “La inclusión del Sr. Ramírez llamó la atención sobre un caso que ha afectado profundamente a nuestra comunidad y resultó en la rápida detención de un fugitivo”, señaló.
El agente especial a cargo en Seattle, W. Mike Herrington, subrayó el papel del público en la localización del sospechoso. “La ayuda del público nos permitió descubrir rápidamente dónde se escondía el Sr. Ramírez y traerlo de vuelta al condado de King para que compareciera ante la justicia”, afirmó.
El jefe de policía de Federal Way, Andy Hwang, sostuvo que la captura representa un avance para las víctimas Jessyca Hohn y Katie Duhnke. Aseguró que la coordinación entre agencias locales, federales e internacionales permitió una respuesta inmediata y que el objetivo ahora es garantizar que el detenido enfrente el proceso judicial correspondiente.
Ramírez, ciudadano estadounidense, fue deportado desde México y trasladado al estado de Washington para enfrentar cargos de homicidio en el Tribunal Superior del Condado de King. Está acusado de la muerte de dos mujeres y de herir a una tercera persona en un tiroteo ocurrido el 21 de mayo de 2023 en Federal Way. Tras el ataque, huyó del país y se le consideraba armado.
El FBI había ofrecido inicialmente una recompensa de hasta 25 mil dólares por información que condujera a su captura, cifra que aumentó a un millón de dólares el mismo día de su inclusión en la lista. Fue el primer fugitivo en recibir la nueva recompensa estándar.
La agencia reconoció la colaboración de su oficina en Ciudad de México, así como de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Secretaría de la Defensa Nacional, el Instituto Nacional de Migración y la Fiscalía Federal del Distrito Oeste de Washington.
Los documentos judiciales contienen únicamente acusaciones, y Ramírez se presume inocente hasta que se demuestre su culpabilidad en un tribunal. El FBI reiteró que no revela identidades de informantes ni detalles sobre pagos de recompensas para proteger la cooperación ciudadana.

