La extorsión se convirtió por primera vez en el delito más frecuente contra las empresas afiliadas a la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), al alcanzar 18% de los casos, por encima del robo de mercancías en tránsito, que registró 17.9%, de acuerdo con los resultados de Data Coparmex 2026.
Durante la presentación del estudio, el presidente nacional de Coparmex, Juan José Sierra Álvarez, señaló que el resultado marca un cambio en el comportamiento de los delitos que afectan al sector empresarial.
“Por primera vez la extorsión… ocupa el primer lugar de los delitos a socios de Coparmex”, afirmó.
El dirigente explicó que la principal modalidad es la extorsión telefónica, que concentra 60% de los casos. El delito, sostuvo, tiene efectos directos sobre la operación de los negocios y la actividad productiva.
“La extorsión es el delito que tiene de rodillas a miles de empresarios y ciudadanos en todo el país y es el delito que mata a la mipyme”, declaró Sierra Álvarez.
Uno de los datos señalados por Coparmex corresponde a la participación de autoridades o personas que se hacen pasar por funcionarios en este tipo de ilícitos. Según el estudio, 19.58% de los casos de extorsión fueron atribuidos a autoridades o a personas que aparentaban serlo.
“Lo que representa que una de cada cinco empresas ha sido afectada por este tipo de extorsión”, sostuvo el presidente de Coparmex.
Sierra Álvarez advirtió que esta situación impacta también la confianza en las instituciones y en el estado de derecho, factores relacionados con las decisiones de inversión y el crecimiento de las empresas.
El estudio reportó además que 58.7% de las empresas incrementó su gasto en seguridad. Para el dirigente empresarial, este desembolso representa recursos que dejan de destinarse a conceptos como nómina, inversión o expansión de los negocios.
Ante este escenario, Coparmex planteó fortalecer la coordinación entre los tres órdenes de gobierno y mejorar las capacidades de investigación y persecución de la extorsión. Sierra Álvarez señaló que debe atenderse también la modalidad que se origina desde centros penitenciarios.
El presidente nacional de Coparmex sostuvo que la inseguridad no debe convertirse en una condición que limite la apertura de negocios, la inversión o la generación de empleos formales.
“La inseguridad no puede ser un obstáculo para que una persona pueda abrir un negocio, para que un empresario invierta o para que un trabajador acceda a un empleo formal”, afirmó.

