Estados Unidos sancionó a 15 personas y entidades con sede en Ecuador e identificó 10 embarcaciones pesqueras como bienes bloqueados por su presunta participación en una red que trasladaba miles de kilogramos de cocaína cada mes desde Sudamérica hacia México, en una ruta utilizada para introducir los cargamentos posteriormente a Estados Unidos.
La Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro señaló que los integrantes de la red están vinculados con Los Choneros y Los Lobos, organizaciones criminales ecuatorianas que Washington designó como organizaciones terroristas extranjeras, y mantienen conexiones con organizaciones de este tipo en México.
La operación coloca a México como el principal destino señalado para la cocaína que sale de Ecuador, de acuerdo con el Departamento del Tesoro, y expone una ruta marítima que conecta la costa ecuatoriana, el Pacífico Oriental, territorio mexicano y posteriormente Estados Unidos.
“Bajo el liderazgo del presidente Trump, el Departamento del Tesoro está combatiendo sin descanso a las redes narcoterroristas que se lucran envenenando a los estadounidenses”, declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent, quien afirmó que Washington continuará con las acciones contra las operaciones de narcotráfico y la protección de sus fronteras.
La ruta: Ecuador, Pacífico y México
Según la OFAC, la red operaba bajo la apariencia de empresas pesqueras legítimas. Embarcaciones con base cerca de Manta, Ecuador, transferían cocaína a lanchas rápidas que navegaban hacia el norte por el Pacífico Oriental.
Los cargamentos eran posteriormente introducidos de contrabando a través de México por organizaciones que Estados Unidos identifica como terroristas extranjeras, entre ellas el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).
El Departamento del Tesoro sostuvo que las designaciones exhiben una “creciente convergencia” entre organizaciones criminales de Ecuador y México, cuyos integrantes, según Washington, coordinan operaciones para introducir drogas en Estados Unidos y generan miles de millones de dólares anuales.
El señalamiento estadounidense se suma a la estrategia de la administración Trump contra los cárteles. La OFAC informó que desde principios de 2025 ha realizado casi 30 acciones contra más de 300 personas y entidades, mediante un esquema que busca afectar simultáneamente a dirigentes, operadores, facilitadores, testaferros y otros integrantes de las redes criminales.
Operación Pacific Viper
Las sanciones forman parte de un operativo más amplio contra el tráfico de drogas en el Pacífico Oriental (EPAC), considerado por Washington un corredor para el traslado de narcóticos desde Sudamérica y Centroamérica, a través de México, hacia Estados Unidos.
En agosto de 2025, la Guardia Costera estadounidense puso en marcha la Operación Pacific Viper, mediante la cual desplegó patrulleras, aeronaves y equipos tácticos para interceptar cargamentos y desarticular redes de tráfico.
Hasta junio de 2026, la operación había permitido incautar, según el Departamento del Tesoro, más de 225 mil libras de cocaína, equivalentes a aproximadamente 112 toneladas, en el Pacífico Oriental.
La acción de la OFAC se coordinó con distintas agencias estadounidenses, entre ellas la Administración para el Control de Drogas (DEA), la Guardia Costera, el Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de Tampa, el Grupo de Trabajo Conjunto Interinstitucional del Sur y otras instancias militares y de inteligencia.
Los Choneros, Los Lobos y los cárteles mexicanos
Washington sostiene que Los Choneros mantienen una alianza con el Cártel de Sinaloa y otros cárteles mexicanos, mediante la cual han obtenido acceso a rutas para transportar cocaína desde Sudamérica, a través de México, hacia Estados Unidos.
De acuerdo con el documento estadounidense, Los Lobos surgieron como una escisión de Los Choneros y establecieron rutas de narcotráfico desde Sudamérica hacia México mediante conexiones con organizaciones como el CJNG.
El Departamento de Estado designó a Los Choneros y Los Lobos como organizaciones terroristas extranjeras y terroristas globales especialmente designados el 4 de septiembre de 2025. El CJNG fue incluido en esas categorías por Estados Unidos el 20 de febrero de 2025.
Pesqueras, combustible y logística para la cocaína
La investigación estadounidense señala a la empresa familiar Arcasdenoe, SA y a Alfonso Mero Mero y sus hijos, Roberth Alfonso Mero Arcentales y Edwar Alexis Mero Arcentales, como parte de la estructura utilizada para trasladar cocaína y abastecer a las lanchas rápidas.
Según la OFAC, las embarcaciones proporcionaban combustible, alimentos y servicios médicos a las lanchas cargadas de cocaína en puntos previamente coordinados del Pacífico Oriental. El documento también señala que utilizaban combustible subsidiado por el gobierno ecuatoriano y que algunas embarcaciones realizaban labores de detección y seguimiento de unidades policiales.
Entre los operadores señalados figura Julio Javier Mero Franco, a quien la OFAC atribuye la coordinación del transporte de aproximadamente 30 a 40 toneladas de cocaína al mes desde Ecuador hacia Centroamérica y México.
También fueron señalados Milton Edixon Martínez Mendoza, Jhonny Francisco Vera Laz, Byron Aldino Mero Bermello y Jimmy Leonidas Alarcón Holguín por actividades relacionadas con el transporte de cocaína, abastecimiento de combustible y apoyo a las organizaciones criminales mencionadas por Washington.
La OFAC identificó además 10 embarcaciones pesqueras vinculadas con la red: Todos Vuelven, Arca De Noe III, Arca De Noe III Jr, Arca De Noe IV, Arca De Noe V, Conquista, Siempre Mi Arca, Rey De Arca, Costa Marlin y Solo Es Mejor.
Según el Departamento del Tesoro, estas embarcaciones cumplían funciones de apoyo logístico a las lanchas rápidas mediante el suministro de combustible, alimentos y servicios médicos. La embarcación Todos Vuelven también habría transportado cargamentos de varias toneladas de cocaína.
México, punto central de la ruta
El Departamento del Tesoro sostiene que Sudamérica continúa siendo el origen de la producción mundial de cocaína, mientras el Caribe y el Pacífico Oriental funcionan como rutas de tránsito hacia Estados Unidos.
En su evaluación, Ecuador se ha convertido recientemente en uno de los principales puntos de partida de los cargamentos, mientras que México aparece como el principal destino de las drogas que salen de territorio ecuatoriano.
Washington sostiene que los cárteles mexicanos han participado durante décadas en el tráfico de cocaína y los identifica como proveedores principales de esta droga y otros narcóticos hacia Estados Unidos.
La utilización de empresas pesqueras como fachada es presentada por la OFAC como parte de los mecanismos empleados para ocultar las operaciones y garantizar el traslado de los cargamentos por el Pacífico Oriental.
Qué implican las sanciones
Las sanciones bloquean todos los bienes e intereses patrimoniales de las personas y entidades designadas que se encuentren en Estados Unidos o bajo posesión o control de personas estadounidenses.
También quedan bloqueadas las entidades que sean propiedad directa o indirecta, individualmente o en conjunto, en 50% o más de una o varias personas sancionadas. Salvo autorización de la OFAC, las personas estadounidenses tienen prohibido realizar operaciones que involucren los bienes o intereses patrimoniales de los designados.
La OFAC advirtió que las infracciones pueden generar sanciones civiles o penales y que instituciones financieras y otras personas pueden quedar expuestas a medidas adicionales por realizar operaciones con individuos o entidades bloqueadas.
Con esta acción, Washington amplía la presión financiera y operativa contra las redes que, según sus investigaciones, conectan a organizaciones criminales ecuatorianas con cárteles mexicanos, y coloca nuevamente a México como un punto central en la ruta marítima de la cocaína hacia Estados Unidos.

