Estados Unidos justifica ofensiva preventiva contra Irán y descarta participación del Congreso

by Enlace Noticias

La administración estadounidense defendió la operación militar en curso contra Irán al afirmar que su objetivo central es desmantelar la capacidad de misiles balísticos de corto alcance y neutralizar la amenaza que representa la armada iraní para el transporte marítimo y para las fuerzas estadounidenses en la región. El secretario Rubio sostuvo que la acción responde a una evaluación de amenaza inminente y a la necesidad de evitar un escenario en el que Irán acumule suficientes misiles y drones para impedir cualquier presión internacional sobre su programa nuclear.
“Estados Unidos está llevando a cabo una operación para eliminar la amenaza de los misiles balísticos de corto alcance de Irán y la amenaza que representa su armada”, señaló el funcionario, al insistir en que la misión busca impedir que Teherán alcance una “línea de inmunidad” que le permitiría operar sin restricciones.

Rubio explicó que la decisión se tomó ante la certeza de que cualquier ataque contra Irán —por parte de Estados Unidos, Israel u otro actor— provocaría una respuesta inmediata contra fuerzas estadounidenses. Según dijo, los comandantes iraníes ya tenían órdenes delegadas para activar lanzamientos en cuanto se produjera un ataque, y las unidades de misiles se movilizaron menos de una hora después del primer golpe al complejo de mando. El secretario argumentó que esperar a recibir un ataque habría generado “más bajas y más muertes”, por lo que la ofensiva se ejecutó de manera preventiva.

El funcionario también afirmó que Irán produce más de cien misiles al mes y miles de drones unidireccionales, incluso bajo sanciones, lo que a su juicio incrementa el riesgo regional. Señaló que las fuerzas iraníes han atacado aeropuertos, hoteles, embajadas e infraestructura no militar, lo que, dijo, demuestra la magnitud de la amenaza.

Ante cuestionamientos sobre la ausencia de autorización del Congreso, Rubio sostuvo que la administración cumplió con la ley al notificar al Grupo de los Ocho y enviar el informe requerido dentro de las 48 horas posteriores al inicio de las hostilidades. Afirmó que ninguna administración ha reconocido la Ley de Poderes de Guerra como constitucional y que no existe obligación de consultar a los 535 legisladores antes de una operación militar.

Sobre reportes de un ataque estadounidense contra una escuela en el sur de Irán, el secretario dijo no contar con información confirmada y remitió el tema al Departamento de Guerra. Aseguró que Estados Unidos no atacaría deliberadamente infraestructura civil y reiteró que los objetivos se limitan a instalaciones de misiles, drones y capacidades navales.

Rubio reconoció que la ofensiva podría impactar los precios de la energía, pero afirmó que el gobierno implementará medidas para mitigar los efectos. También descartó, por ahora, el despliegue de tropas terrestres, al considerar que los objetivos pueden alcanzarse mediante ataques aéreos y operaciones navales.

Respecto a un posible vacío de poder en Irán tras la muerte de altos mandos, el secretario indicó que la misión no busca un cambio de régimen, aunque expresó que Estados Unidos vería con buenos ojos que la población iraní “aprovechara la oportunidad” para reemplazar a sus líderes. Subrayó que, independientemente de quién gobierne en un año, el objetivo es que Irán no cuente con misiles balísticos ni drones capaces de amenazar a la región o servir de escudo para su programa nuclear.

Rubio adelantó que la siguiente fase de la operación será “más severa” y que continuará hasta cumplir los objetivos establecidos. No confirmó contactos diplomáticos con Teherán y afirmó que el ejército iraní enfrenta daños significativos. Según dijo, la administración mantendrá la ofensiva “el tiempo que sea necesario” para garantizar que Irán no reconstruya sus capacidades estratégicas.

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