Estados Unidos y cerca de 20 países de América Latina y el Caribe firmaron un acuerdo para fortalecer la cooperación en materia de seguridad y combatir a organizaciones catalogadas como “narcoterroristas”, durante la conferencia inaugural de Américas contra los carteles realizada en Miami. La ausencia de México, Colombia y Brasil —tres naciones centrales en la dinámica regional del narcotráfico— marcó el encuentro.
El secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth, presentó la declaración conjunta en la sede del Comando Sur, donde los gobiernos firmantes reafirmaron su intención de ampliar la colaboración bilateral y multilateral en seguridad fronteriza, protección de infraestructura estratégica y acciones coordinadas contra redes criminales transnacionales. El documento subraya que estas iniciativas se desarrollarán bajo el principio de respeto a la soberanía de cada país.
Hegseth señaló que el acuerdo compromete a los participantes a responder de manera conjunta ante amenazas que consideren de interés común. La conferencia reunió a representantes de Argentina, Bolivia, Chile, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Panamá, Paraguay, Perú, Honduras y República Dominicana, entre otros.
El encuentro fue descrito por Washington como una reunión de gobiernos “con ideas afines”, lo que dejó fuera a México, Colombia, Brasil y Nicaragua. La exclusión ocurre en un contexto en el que Estados Unidos ha insistido en que está preparado para actuar de manera unilateral contra organizaciones criminales si considera que representan una amenaza directa.
Durante la conferencia, el asesor de seguridad nacional Stephen Miller comparó la lucha contra los grupos dedicados al narcotráfico con las operaciones contra organizaciones terroristas internacionales y vinculó la migración irregular con riesgos para la seguridad estadounidense.
La reunión se llevó a cabo días después de la primera operación militar conjunta entre Estados Unidos y Ecuador contra organizaciones señaladas como “narcoterroristas”, así como en medio de la operación Lanza del Sur, mediante la cual Washington ha bombardeado embarcaciones presuntamente vinculadas al tráfico de drogas en el Pacífico y el Caribe desde septiembre, con un saldo reportado de más de 150 muertes.
El acuerdo firmado en Miami se presenta como antesala de la cumbre Escudo de las Américas, que será encabezada por el presidente Donald Trump y que reunirá a mandatarios latinoamericanos alineados con su agenda de seguridad. La ausencia de México, Colombia y Brasil anticipa un escenario de posiciones divergentes en la región respecto a la estrategia militarizada impulsada por Washington.

