El gobierno de Estados Unidos anunció el despliegue de una respuesta de emergencia para atender las consecuencias de los terremotos que afectaron a Venezuela, con la movilización de equipos de búsqueda y rescate, apoyo logístico y un paquete de asistencia humanitaria por 150 millones de dólares destinado a las labores de auxilio y recuperación.
La administración del presidente Donald Trump informó que, pocas horas después de los sismos, autorizó la liberación inmediata de recursos para fortalecer las operaciones de rescate y coordinar la asistencia con las autoridades venezolanas interinas y organismos internacionales.
Como parte de la respuesta, el Departamento de Estado activó un Equipo Regional de Respuesta ante Desastres (DART), integrado por especialistas en atención de emergencias, además de dos equipos urbanos de búsqueda y rescate con capacidad para localizar sobrevivientes entre los escombros durante las primeras horas posteriores al desastre.
El Departamento de Estado señaló que la prioridad es ejecutar intervenciones inmediatas para salvar vidas, al tiempo que estableció en Washington un Grupo de Trabajo encargado de coordinar la asistencia con dependencias gubernamentales, organizaciones privadas y socios internacionales, así como evaluar las necesidades sobre el terreno y brindar apoyo consular a ciudadanos estadounidenses.
El paquete financiero contempla 50 millones de dólares en nuevas subvenciones bilaterales para organizaciones que operan en Venezuela, entre ellas World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa Mundial de Alimentos. A ello se suma una aportación de 100 millones de dólares al fondo administrado por la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) para fortalecer la respuesta internacional.
Además del respaldo financiero, el Departamento de Estado informó que mantiene coordinación logística con las organizaciones participantes y con las autoridades venezolanas para acelerar la distribución de la ayuda en las zonas afectadas.
La estrategia también incorpora al Departamento de Guerra, que utilizará capacidades aéreas y operativas para trasladar personal especializado, equipo de rescate y asistencia humanitaria. El objetivo es facilitar el acceso a las comunidades afectadas, evaluar daños, localizar personas heridas y apoyar las operaciones de salvamento.
De acuerdo con la información oficial, el Grupo de Trabajo para la Respuesta a los Terremotos de Venezuela quedó integrado por especialistas en respuesta humanitaria, asuntos consulares y logística militar, con experiencia en la atención de emergencias ocurridas previamente en la región.
Los equipos de búsqueda y rescate movilizados provienen de los departamentos de bomberos del condado de Fairfax, Virginia, y del condado de Los Ángeles, California. Cada unidad está conformada por bomberos, médicos, ingenieros estructurales y especialistas en búsqueda canina, con experiencia en operaciones internacionales de rescate.
El Departamento de Estado indicó que estos grupos trabajarán en coordinación con personal diplomático estadounidense y autoridades locales para identificar las necesidades prioritarias y dirigir las operaciones de respuesta sobre el terreno.
En paralelo, el Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) colaborará con el Equipo de Respuesta ante Desastres para aprovechar la infraestructura y los recursos militares desplegados en la región, con el propósito de acelerar la entrega de ayuda y sostener las operaciones humanitarias.
La administración estadounidense afirmó que la protección de sus ciudadanos constituye una prioridad y confirmó que mantiene activos los mecanismos de asistencia consular para los estadounidenses que permanecen en Venezuela. Asimismo, habilitó líneas telefónicas de atención permanente, recomendó el registro en el Programa de Inscripción de Viajeros Inteligentes (STEP) y puso en operación una página electrónica con información actualizada sobre la emergencia y las acciones de respuesta.
El gobierno de Estados Unidos sostuvo que continuará evaluando nuevas formas de asistencia para contribuir a la recuperación de Venezuela, al señalar que mantendrá el apoyo humanitario mientras evolucionen las necesidades derivadas del desastre.

