El Departamento de Estado de Estados Unidos creó un grupo de trabajo para combatir el denominado turismo de maternidad y anunció la revocación de más de 600 visas a ciudadanos extranjeros, como parte de una estrategia de la administración de Donald Trump para impedir el uso de visas de no inmigrante con el propósito de dar a luz en territorio estadounidense y obtener la ciudadanía para los hijos.
La medida fue anunciada el 12 de agosto por la Oficina del Portavoz del Departamento de Estado, que informó que el nuevo Grupo de Trabajo para la Prevención del Turismo de Parto revisará las actividades y los historiales de viaje de titulares de visas en distintos países para identificar posibles casos, revocar documentos migratorios y desmantelar las redes que facilitan estas prácticas.
El Departamento de Estado señaló que trabaja con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) para cruzar información y detectar patrones relacionados con el llamado turismo de maternidad.
La dependencia sostuvo que la ciudadanía estadounidense “no es una mercancía que se pueda adquirir mediante la explotación calculada de las leyes de inmigración estadounidenses” y advirtió que quienes utilicen de manera indebida el sistema de visas pueden perder su autorización para viajar y enfrentar restricciones para ingresar nuevamente al país.
Revisan historiales de viaje
De acuerdo con el Departamento de Estado, el grupo de trabajo analiza información disponible en distintas agencias federales y examina historiales de viaje para identificar a personas que hayan utilizado una visa con un propósito distinto al declarado ante las autoridades consulares.
La dependencia indicó que, hasta ahora, más de 600 visas han sido revocadas como resultado de estas investigaciones.
El Departamento explicó que las visas pueden ser revocadas cuando existen indicios de una posible inelegibilidad y recordó que el secretario de Estado tiene facultades discrecionales para retirar estos documentos.
La nueva estrategia también busca identificar a los intermediarios que, según el gobierno estadounidense, han convertido el turismo de maternidad en una actividad comercial.
La dependencia señaló que algunas personas que facilitan estos servicios se presentan como doulas, parteras o promotores del bienestar, mientras ofrecen paquetes que incluyen asesoría para obtener visas, gestiones hospitalarias y servicios relacionados con el parto en Estados Unidos.
También acusó a algunos facilitadores de falsificar documentos médicos o instruir a sus clientes para ocultar el verdadero propósito de su viaje y evitar el pago de facturas hospitalarias.
Departamento de Estado documenta casos de fraude
La Oficina de Asuntos Consulares y funcionarios de embajadas y consulados estadounidenses han identificado, según el Departamento de Estado, patrones de engaño en solicitudes de visa.
La dependencia advirtió que los extranjeros que “falseen deliberadamente el propósito de su viaje” pueden quedar permanentemente impedidos para obtener una visa estadounidense o ingresar a Estados Unidos.
Entre los casos citados se encuentra el de una pareja que declaró que viajaría para asistir a una conferencia y realizar compras, pero utilizó los viajes para dar a luz a dos hijos en Estados Unidos. El Departamento indicó que ambos mintieron sobre el propósito de sus visitas en dos solicitudes de visa y que las autorizaciones fueron revocadas.
En otro caso, una funcionaria de un gobierno extranjero solicitó una visa para realizar un viaje oficial de una semana, pero permaneció tres meses en Estados Unidos y dio a luz antes de abandonar el país. Su visa también fue revocada.
Un tercer caso corresponde a una mujer que solicitó una visa para viajar de vacaciones a Orlando, pero se trasladó a Los Ángeles y dio a luz cinco días después de su llegada. El Departamento de Estado informó que su visa fue revocada.
Gobierno advierte a solicitantes y facilitadores
El Departamento de Estado sostuvo que el turismo de maternidad involucra a ciudadanos de países de distintas regiones del mundo y que las nuevas acciones buscan actuar tanto contra quienes recurren a estos servicios como contra las redes que los ofrecen.
La dependencia afirmó que la administración Trump utilizará sus facultades para “proteger al pueblo estadounidense y la integridad” del sistema migratorio.
“La ciudadanía no es un bien que se pueda adquirir mediante la explotación calculada y la evasión de las leyes de inmigración”, señaló el Departamento de Estado.
La dependencia concluyó que los extranjeros que abusen del sistema de visas y quienes faciliten estas prácticas pueden perder sus documentos migratorios y su posibilidad de ingresar a Estados Unidos.
“Esto es solo el principio”, advirtió el gobierno estadounidense.

