Por: Pedro Hugo Montero
Lo que la bruma de Palacio Nacional no puede tapar es a un régimen acorralado por sus propias contradicciones: diplomacia ideologizada, economía estancada, desconfianza total de Washington y un desgaste político interno que las encuestas ya no pueden disimular.
I. Los tres presagios cumplidos
En nuestra entrega del 20 de julio proyectamos tres escenarios que hoy la realidad ratifica de forma inapelable:
- La sentencia a «El Mayo» Zambada: El juez Brian Cogan dictó cadena perpetua y recomendó su traslado a una instalación médica. Mientras la justicia estadounidense desmantela la cúpula del Cártel de Sinaloa, México finge demencia ante la red de complicidades locales.
- El chivo expiatorio y los narcopolíticos: La vinculación a proceso del exgobernador Ernesto Ruffo por «huachicol» en el Altiplano —tras 30 horas de audiencia— no es más que un burdo montaje para simular combate al delito, mientras se protege a la red de impunidad oficial de Morena.
- El estrangulamiento del T-MEC: La imposición de nuevos aranceles bajo la Sección 301 confirma que la «certidumbre» que pregona la Secretaría de Economía es una simple ilusión óptica.
II. Complacencia dictatorial y la furia de Washington
El analista Mario Di Costanzo dio de lleno en el blanco: la insistencia de Claudia Sheinbaum en abrazar a regímenes como Cuba y Nicaragua desata un profundo rechazo en Estados Unidos. Nombrar en la embajada de Nicaragua a un perfil sin formación diplomática, pero con formación en la «Escuela de Cuadros del Partido Comunista de la URSS«, es una provocación que en Washington no pasa desapercibida.
Mientras el Departamento de Estado asesta golpes financieros a las brigadas médicas cubanas y la OFAC bloquea a 55 personas y empresas vinculadas al CJNG, Washington simplemente no cree en la narrativa oficial. Pretender que «todo va bien» frente a amagos arancelarios y controversias sanitarias como el caso de la lechuga contaminada expone una peligrosa ineptitud en el manejo bilateral.
III. Desmitificando el «Sin Impacto» y el quiebre económico
Frente al triunfalismo de Marcelo Ebrard, la prensa de opinión desnuda la realidad:
- Seguridad por comercio: Marcela Gómez Zalce de El Universal y J. Jesús Rangel de Milenio coinciden en que la continuidad del T-MEC depende de la entrega de la lista de narcopolíticos e información estratégica de inteligencia.
- Alineación o exclusión: Carlos Mota en El Heraldo y Alicia Salgado en Excélsior advierten que la exigencia de Washington es frenar a China y a los free riders.
- Sin certidumbre: Enrique Quintana de El Financiero y Marco Mares de El Economista remarcan que el alivio es táctico; los insumos de terceros países sí pagarán el 10% de arancel.
A la asfixia externa se le suma la parálisis interna: el Indicador Global de la Actividad Económica en México. (IGAE) retrocedió 0.3% en mayo, la inflación repunta y Moody’s anticipa una severa crisis financiera en estados y municipios.
IV. La grieta en la aprobación: El espejismo se derrumba
La mañanera del 24 de julio evidenció a una presidenta atrapada entre evasivas técnicas y cantinflismos sobre el «trámite legal» de los aranceles. Sin embargo, este deterioro narrativo ya tiene un impacto claro en el respaldo ciudadano.
El reporte más reciente de TResearch (20 de julio de 2026) demuestra que la aprobación de Sheinbaum viene en caída libre: tras haber rozado el 80% en 2025, hoy se ubica en 69.4%. Pero las verdaderas alarmas del régimen están en la demografía:
- Los jóvenes la abandonan: En el sector de 18 a 29 años, la aprobación se desplomó al 56.3%, registrando un contundente 43.3% de rechazo.
- El Noroeste en desencanto: En las regiones más impactadas por el crimen organizado y los escándalos de impunidad, la aprobación cayó al nivel más bajo del país (65.2%).
- Rechazo femenino: El descontento de las mujeres alcanza ya el 33.3%, superando por mucho el rechazo entre los hombres.
Todo le está saliendo mal al régimen de Sheinbaum. Con la economía estancada, la juventud dándole la espalda, Washington apretando la soga y la aprobación cayendo semana tras semana, la revisión del T-MEC en septiembre no será una negociación, sino la rendición de cuentas final para el país.
#DisfrutenLoVotado

