Entre despedida y relevo, Iglesia llama a ejercer rectoría desde la “suave brisa” y advierte resistencias sociales

by Enlace Noticias

En el marco de la despedida del padre Julio y la entrega de la rectoría del Señor de la Columna al padre Mario Rubio, la homilía colocó el relevo pastoral bajo una narrativa centrada en la discreción, la cercanía social y la previsión de conflictos en el ejercicio ministerial.

Durante el mensaje, se delineó el perfil de la comunidad como un espacio alejado de expresiones “aparatosas” y se insistió en una identidad basada en lo cotidiano. “No somos ni un estruendo, ni un rayo… somos una suave brisa en esta ciudad”, se expuso ante los asistentes . La expresión fue utilizada para definir el papel que deberá asumir el nuevo rector al frente del templo.

La homilía reconoció percepciones externas sobre el recinto, al señalar que se le considera un espacio cerrado o con baja actividad, y contrastó esa visión con la presencia de una comunidad activa en lo interno. En ese contexto, se subrayó que el proyecto pastoral no busca visibilidad pública, sino operar desde lo que se describió como “las cosas pequeñas”.

El mensaje también fijó una línea de acción en materia social, al destacar que el templo mantiene apertura a sectores en condiciones diversas. Se mencionó la inclusión de personas en contextos de vulnerabilidad, desde población infantil con condiciones de salud específicas hasta grupos que enfrentan exclusión social. La rectoría fue presentada como un punto de acogida sin distinción.

En otro momento, el discurso anticipó escenarios de confrontación. Se advirtió que la labor pastoral puede generar reacciones en distintos frentes, incluyendo cuestionamientos sociales y cobertura crítica en medios de comunicación. “Vas a ver la tormenta”, se señaló como advertencia directa al nuevo responsable del recinto, en referencia a los desafíos que acompañan el trabajo comunitario.

La homilía vinculó estos posibles conflictos con la naturaleza de la acción social de la Iglesia, al indicar que se trata de una labor que “incomoda” por su presencia en problemáticas sensibles. En ese sentido, se planteó que el ejercicio de la rectoría implicará enfrentar tensiones derivadas del contexto social y cultural.

El mensaje cerró con un llamado a sostener la labor pastoral desde la fe, incluso en escenarios adversos, y a entender la comunidad como una “barca” expuesta a dificultades, pero con acompañamiento espiritual constante.

La ceremonia marcó el cierre del ministerio del padre Julio en el recinto y el inicio formal de la responsabilidad del padre Mario Rubio al frente de la rectoría del Señor de la Columna.

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