A casi seis meses de la explosión de un coche bomba registrada el 6 de diciembre de 2025 en Coahuayana, Ema Navarrete González, una de las personas afectadas por el atentado, denunció que los compromisos de apoyo anunciados por autoridades estatales continúan sin concretarse.
La denuncia fue difundida mediante un video presentado durante la conferencia semanal del PRI Michoacán, donde Navarrete expuso las afectaciones materiales, económicas y de salud que enfrenta su familia desde el día del atentado. En su mensaje recordó que, tras la explosión, funcionarios estatales aseguraron que los daños serían cubiertos en su totalidad. “Nuestro gobierno se comprometió a pagarnos al 100 por ciento”, afirmó.
La afectada señaló que, pese a ese compromiso, la ayuda no ha llegado. “Es una tristeza que ya empezaron las lluvias”, expresó al describir el deterioro de los inmuebles dañados. Indicó que las estructuras continúan sin reparación y que la familia ha recurrido a préstamos y apoyos de particulares para realizar intervenciones mínimas. “Ahí les dimos una manita de gato con lo que nos ha apoyado la gente”, dijo.
Navarrete detalló que las pérdidas incluyen tres viviendas, cinco locales comerciales y un taller. “Se perdió un capital de 45 años de toda una vida de mi familia”, señaló al enumerar los bienes afectados. Recordó que el 11 de diciembre recibió la visita del funcionario estatal Raúl Cepeda, quien —según dijo— acudió en representación del gobernador y reiteró el compromiso de apoyo. “Se comprometió en nombre del gobernador a apoyarnos al cien por ciento”, afirmó. Sin embargo, sostuvo que el acuerdo no se ha cumplido. “No se ha logrado”.
La afectada explicó que siguió las indicaciones oficiales y presentó la documentación requerida ante la Fiscalía. “Fuimos, le dimos seguimiento a todos los documentos como se nos indicó”, relató. A pesar de ello, aseguró que no ha recibido respuesta. “No ha habido nada”.
Además de los daños materiales, Navarrete expuso las secuelas físicas que dejó la explosión. “A mi esposo le reventaron sus oídos, a mi hermana, a mí”, declaró. Indicó que la familia ha tenido que adquirir medicamentos especializados. “Tenemos que comprar unos medicamentos que son demasiado caros”, señaló.
Durante la conferencia, el dirigente estatal del PRI, Guillermo Valencia, retomó el caso y afirmó que la afectada continúa esperando la ayuda prometida. Exigió a las autoridades estatales cumplir los compromisos asumidos tras los hechos ocurridos en la región Costa-Sierra de Michoacán.
La denuncia reactivó la discusión pública sobre las consecuencias del atentado y el reclamo de las víctimas que siguen a la espera de atención y reparación de daños.

