Elmer Rodríguez llegó a su quinta apertura en Grandes Ligas con una instrucción concreta de los Yankees: recuperar la confianza y atacar la zona de strike. El derecho puertorriqueño respondió con la mejor actuación de su todavía corta carrera, mientras Nueva York remontó para vencer 9-3 a los Astros de Houston este miércoles en el Yankee Stadium.
Rodríguez trabajó poco más de seis entradas, permitió tres imparables, dos carreras y dos bases por bolas, además de ponchar a seis bateadores. Aunque Houston logró marcarle en el primer episodio y Daulton Varsho le conectó cuadrangular en el cuarto, el derecho mantuvo el control de su repertorio y evitó que la ofensiva visitante tomara el juego.
El contexto era relevante para el joven de 23 años. Rodríguez fue llamado a las Mayores para ocupar el lugar de Ryan Weathers, quien quedó fuera por una distensión en el flexor del antebrazo izquierdo. Además, figura como el prospecto de pitcheo número uno de los Yankees y número tres de toda la organización, según MLB Pipeline.
Antes del encuentro, el coach de pitcheo Matt Blake había señalado uno de los aspectos que Rodríguez necesitaba corregir.
“Simplemente ha estado coqueteando con la zona de strike en lugar de atacar dentro de ella. Para que tenga éxito a este nivel, no puede darle demasiado crédito a los bateadores”, explicó.
En esta ocasión, Rodríguez logró ejecutar ese planteamiento. Houston consiguió ponerse adelante en el primer inning después de que Trent Grisham no pudiera controlar adecuadamente un doble de José Altuve, permitiendo que el venezolano llegara al plato. Sin embargo, el lanzador evitó que el daño se extendiera.
La segunda carrera de los Astros llegó en el cuarto episodio, cuando Varsho conectó el cuadrangular ante Rodríguez. Una tercera anotación de Houston llegó hasta el séptimo inning, ya frente al relevista Paul Blackburn, con una carrera heredada.
Mientras Rodríguez mantenía a los Astros dentro del alcance, los Yankees comenzaron a construir la remontada.
Ben Rice abrió el primer inning con su jonrón número 35 de la temporada, cifra que lo mantiene como líder del equipo. El cuadrangular también terminó con una sequía de 23 partidos de Nueva York sin anotar en el primer episodio.
George Lombard Jr. añadió otra carrera con un rodado para colocar el marcador en favor de los locales, aunque posteriormente cometió un error ante un batazo de Christian Walker, su quinto partido consecutivo con una pifia.
El desenlace llegó en el séptimo capítulo. Cody Bellinger conectó un doblete de dos carreras que puso a los Yankees al frente y, posteriormente, Spencer Jones y Jazz Chisholm Jr. produjeron carreras para completar un ataque de cuatro anotaciones.
Nueva York terminó imponiéndose 9-3 y consiguió su séptima victoria en sus últimos nueve encuentros.
La ofensiva terminó resolviendo el partido, pero la actuación de Rodríguez dejó el principal argumento para los Yankees. El derecho llegó a las Grandes Ligas como una solución temporal ante la baja de Weathers y salió del Yankee Stadium con razones para que esa condición pueda cambiar.
La organización le pidió volver a confiar en el repertorio que lo llevó hasta las Mayores. Contra Houston, Rodríguez mostró que puede utilizarlo para competir durante más de seis entradas y mantener a una ofensiva con capacidad de producir carreras bajo control.
Para los Yankees, la victoria significó además una nueva señal en su rotación: mientras el equipo busca mantenerse en la pelea, Rodríguez comienza a convertir una oportunidad de emergencia en una posibilidad para permanecer en el escenario de Grandes Ligas.

