El primer minuto de una llamada extorsiva puede definir si una amenaza termina en un depósito de dinero o si la comunicación se corta antes de que los delincuentes obtengan información para continuar con la presión.
La mecánica comienza con una llamada diseñada para provocar miedo, urgencia y confusión. El interlocutor puede afirmar que un familiar fue secuestrado, detenido o se encuentra en peligro, y exigir dinero bajo la advertencia de que cualquier demora tendrá consecuencias.
La primera reacción debe ser no confirmar nada. Nombres, domicilios, lugares de trabajo, información bancaria y datos sobre familiares pueden convertirse en elementos para sostener la manipulación durante la llamada.
El punto de quiebre está en no seguir el guion impuesto por quien llama. Colgar es la primera acción de prevención. Después, se debe establecer contacto directamente con la persona que supuestamente está en riesgo y utilizar más de una vía de comunicación si es necesario.
La presión busca impedir precisamente esa verificación. La llamada pretende que la víctima actúe antes de comprobar si la amenaza es real. Por ello, entregar información o realizar una transferencia mientras continúa la comunicación puede aumentar la capacidad del extorsionador para mantener el engaño.
Otra medida consiste en identificar llamadas relacionadas con posibles casos de extorsión. La aplicación 911 Michoacán cuenta con un identificador enlazado con bases de datos de números asociados con posibles actividades de este tipo, con el propósito de generar alertas ante comunicaciones sospechosas.
La herramienta también permite solicitar apoyo mediante el botón central del 911 y dispone de opciones para reportar delitos, accidentes, incendios y situaciones de salud, además de compartir la ubicación.
Ante una llamada de este tipo, la secuencia preventiva es concreta: no depositar, no proporcionar información, colgar, verificar y denunciar de manera anónima al 089.
La llamada puede comenzar con una amenaza, pero el objetivo de la prevención es impedir que el miedo dicte la siguiente acción. El primer minuto sirve para romper la presión, comprobar los hechos y evitar que una comunicación telefónica termine en una transferencia de dinero.

