El Papa León XIV redefine el papel de los laicos y llama a fortalecer su misión en la Iglesia y en el mundo

by Enlace Noticias

En la audiencia general del Miércoles Santo, el Papa León XIV dedicó su catequesis al papel de los laicos en la Iglesia, retomando el cuarto capítulo de la Constitución dogmática Lumen Gentium. Ante más de 15 mil personas reunidas en la Plaza de San Pedro, el pontífice subrayó que los laicos constituyen la mayoría del Pueblo de Dios y que su misión no puede entenderse únicamente por contraste con el clero, sino desde su participación directa en la vida y misión eclesial.

El Papa abrió su reflexión citando la exhortación Evangelii gaudium del Papa Francisco: “Los laicos son simplemente la inmensa mayoría del Pueblo de Dios. A su servicio está la minoría de los ministros ordenados”. A partir de esta premisa, explicó que el Concilio Vaticano II buscó definir en positivo la identidad laical, superando siglos en los que se les describía solo como quienes no pertenecen al clero o a la vida consagrada.

León XIV retomó un pasaje de Lumen Gentium que destaca la unidad del Pueblo de Dios y la igualdad fundamental de todos los bautizados: una misma dignidad, una misma gracia y una misma llamada. Señaló que, antes de cualquier diferencia de ministerio o estado de vida, el Concilio afirma la dignidad y la libertad de los hijos de Dios como base de la vida cristiana.

El pontífice precisó que esta dignidad implica también una responsabilidad: la misión de los laicos en la Iglesia y en el mundo. Recordó que, según el Concilio, los fieles laicos participan del sacerdocio, la misión profética y la dimensión real de Cristo, ejerciendo su parte en la misión común del Pueblo de Dios. Subrayó que esta participación no es simbólica, sino una forma concreta de presencia cristiana en la vida social, laboral y comunitaria.

León XIV explicó que el Pueblo de Dios no es una masa uniforme, sino un cuerpo estructurado en el que conviven el sacerdocio común y el sacerdocio ministerial. Citó nuevamente Lumen Gentium para recordar que Cristo continúa su testimonio a través de los laicos, impulsándolos a toda obra buena.

El Papa evocó también la exhortación Christifideles laici de Juan Pablo II, que retomó y amplió la visión conciliar sobre la misión y responsabilidad de los fieles laicos. Señaló que el Concilio convocó a hombres y mujeres a trabajar en la viña del Señor, y que este llamado sigue vigente.

En su mensaje final, León XIV insistió en que el apostolado laical no se limita al ámbito interno de la Iglesia, sino que se extiende al mundo. Afirmó que la Iglesia está presente allí donde los fieles viven y testimonian el Evangelio, y que el mundo necesita impregnarse del espíritu de Cristo mediante la acción de los laicos en favor de la justicia, la caridad y la paz.

El pontífice vinculó esta visión con la propuesta de una Iglesia “en salida”, retomando el llamado del Papa Francisco a una comunidad abierta a la misión, donde todos los bautizados actúan como discípulos misioneros y testigos del Reino de Dios.

Con esta catequesis, León XIV reforzó la centralidad del laicado en la vida eclesial contemporánea y planteó la necesidad de asumir su misión como parte esencial del dinamismo pastoral de la Iglesia.

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