El diario español El País publicó un artículo de opinión firmado por la periodista Vannesa Romero en el que reconstruye la trayectoria política del exgobernador de Baja California, Jaime Bonilla, y plantea que sus antecedentes como informante del FBI y el uso de grabaciones clandestinas forman parte del contexto para analizar la confrontación política que mantiene con la gobernadora Marina del Pilar Ávila.
El texto, titulado «Jaime Bonilla: un viejo informante», presenta un recorrido por la carrera pública y empresarial del exmandatario y sostiene que existen elementos de su biografía que permiten considerar plausible la acusación realizada por Marina del Pilar, quien ha señalado que Bonilla estaría detrás de la difusión de audios que detonaron una nueva etapa del conflicto político en la entidad.
La autora recuerda que, a principios de la década de 2000, Los Angeles Times reveló que Bonilla colaboró como informante del Buró Federal de Investigaciones (FBI), realizando grabaciones encubiertas durante una investigación por presuntos actos de corrupción, hecho que posteriormente fue reconocido por el propio político y confirmado por la agencia estadounidense.
El trabajo periodístico también rememora que, durante su administración como gobernador, Bonilla grabó sin consentimiento a la entonces secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en medio de los intentos por ampliar de dos a cinco años el periodo para el que había sido electo, episodio que derivó en la llamada Ley Bonilla, declarada inconstitucional por unanimidad por la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
La articulista sostiene que el intento de extender el mandato representó un punto de quiebre en la relación entre Bonilla y el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, quien tomó distancia del proyecto político del exgobernador tras la resolución judicial.
El análisis también aborda el enfrentamiento interno en Morena tras la llegada de Marina del Pilar al gobierno de Baja California. Según el artículo, las investigaciones iniciadas por la administración estatal sobre contratos relacionados con el proyecto Next Energy marcaron el inicio de una confrontación entre ambos actores políticos, que posteriormente derivó en denuncias públicas, acusaciones mutuas y una disputa por el control político del estado.
Romero refiere que Bonilla se convirtió en el primer exgobernador emanado de Morena vinculado a proceso y señala que, desde entonces, el conflicto interno ha escalado hasta alcanzar el actual escenario de confrontación política.
En la parte final del texto, la periodista analiza la disputa por la sucesión gubernamental y sostiene que Bonilla busca mantener influencia en la definición de la candidatura para el próximo proceso electoral, respaldando a la exalcaldesa Montserrat Caballero y utilizando al Partido del Trabajo como plataforma política en Baja California.
La autora precisa que no existe evidencia para afirmar que Bonilla haya grabado y filtrado los audios atribuidos al conflicto con Marina del Pilar; sin embargo, sostiene que la coincidencia entre los métodos documentados en su trayectoria política y las acusaciones formuladas por la gobernadora constituyen elementos que, desde su perspectiva, ameritan ser analizados.
El artículo concluye que la historia política de Jaime Bonilla ofrece antecedentes suficientes para contextualizar la disputa que actualmente enfrenta a dos de las principales figuras de Morena en Baja California, sin que ello represente una conclusión definitiva sobre las acusaciones que continúan en el ámbito político y público.

