La Copa Mundial de Futbol de 2026 no solo se jugará en los estadios. También se disputará en restaurantes, aeropuertos, aerolíneas, plataformas de entretenimiento y cadenas de consumo que buscan convertir la afluencia de turistas y aficionados en ingresos adicionales durante el torneo que organizarán México, Estados Unidos y Canadá.
De acuerdo con un trabajo periodístico de Fernanda Celis y Patricia Guerrero publicado por el portal El CEO, diversas empresas mexicanas y multinacionales se perfilan para capitalizar la derrama económica que generará el evento deportivo, cuya contribución para México podría superar los 3 mil millones de dólares y representar cerca del 0.15 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según estimaciones de Banco Base.
Uno de los sectores que anticipa mayores beneficios es el restaurantero. La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) estima una derrama cercana a los 10 mil 400 millones de pesos durante el Mundial, impulsada por el consumo de turistas nacionales y extranjeros.
Según explicó al medio Claudia Ramírez, presidenta ejecutiva de Canirac, una parte importante del gasto de los visitantes se concentrará en alimentos y bebidas, ya que alrededor del 30 por ciento de sus recursos se destinará al consumo en restaurantes.
En este escenario destaca Alsea, operador de marcas como Starbucks, Domino’s Pizza, Burger King, Chili’s, P.F. Chang’s y Vips, cuya red de más de 2 mil 500 establecimientos en México le permitiría captar una parte importante del flujo de visitantes.
Eduardo Mercado, socio director de Consultoría Gastronómica y Hotelería Integral (Congahin), señaló que los turistas internacionales suelen buscar marcas conocidas y con presencia global, lo que coloca a cadenas de restaurantes y cafeterías en una posición estratégica durante el torneo.
Además de Alsea, el análisis identifica oportunidades para empresas vinculadas al sector de bebidas. Entre ellas aparecen Coca-Cola FEMSA y Arca Continental, principales embotelladores de Coca-Cola en México, así como productores de tequila y mezcal que podrían beneficiarse del interés de visitantes extranjeros por productos nacionales.
Firmas como Becle, propietaria de José Cuervo, junto con marcas internacionales como Don Julio y Patrón Tequila, figuran entre las compañías que podrían registrar un aumento en la demanda durante la justa mundialista.
La industria cervecera también aparece entre las principales beneficiadas. Grupo Modelo, propiedad de Anheuser-Busch InBev, y Heineken México se preparan para un incremento en el consumo tanto dentro como fuera de los estadios, aprovechando los 104 encuentros que integrarán el calendario del torneo.
Otro sector que espera una actividad intensa es el transporte aéreo.
El reporte señala que los grupos aeroportuarios y las aerolíneas serán protagonistas de la movilidad asociada al Mundial. El Grupo Aeroportuario del Pacífico (GAP) prevé recibir entre 500 mil y 700 mil pasajeros adicionales en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara, una de las sedes mexicanas de la competencia.
Por su parte, el Grupo Aeroportuario del Centro Norte (OMA) espera un incremento en las operaciones del Aeropuerto Internacional de Monterrey, mientras que el Grupo Aeroportuario del Sureste (Asur) podría beneficiarse del flujo turístico hacia destinos como Cancún, aunque no sea sede directa de partidos.
En el sector aéreo, Aeroméxico, Volaris y Viva Aerobus preparan estrategias para fortalecer sus rutas hacia Estados Unidos y Canadá, mercados que concentrarán una parte importante de la movilidad generada por el campeonato.
El trabajo periodístico también identifica a Emilio Azcárraga Jean como uno de los empresarios con mayor exposición al evento.
Por un lado aparece Grupo Ollamani, propietario del ahora denominado Estadio Banorte, inmueble que albergará cinco partidos del Mundial, incluido el encuentro inaugural de la Selección Mexicana. La empresa concretó una alianza con Grupo Financiero Banorte que le permitió acceder a recursos por hasta 2 mil 100 millones de pesos para financiar la remodelación del estadio y desarrollar acuerdos comerciales asociados al recinto.
Por otro lado, Grupo Televisa y TelevisaUnivision poseen los derechos de transmisión de todos los encuentros del torneo en México, una posición que también podría traducirse en beneficios para plataformas como ViX y para el negocio de televisión de paga de Izzi.
Mientras las selecciones nacionales se preparan para competir dentro del terreno de juego, el sector empresarial afina estrategias para aprovechar uno de los eventos deportivos con mayor audiencia global. Según el análisis publicado por El CEO, el Mundial de 2026 representa una oportunidad de negocio para industrias que van desde alimentos y bebidas hasta infraestructura aeroportuaria, transporte aéreo, medios de comunicación y entretenimiento.
A un año del arranque del torneo, la competencia económica ya comenzó y varias compañías buscan convertir la pasión futbolística en crecimiento de ingresos, expansión de mercado y fortalecimiento de sus marcas.

