Enrique “Che” Reyes, manager de los Rieleros de Aguascalientes, dejó claro que la pretemporada 2026 no será un periodo de simple acondicionamiento, sino el primer escenario real de competencia para construir el equipo que enfrentará la próxima campaña. Desde su mensaje inicial, el estratega subrayó la importancia de una preparación diseñada para elevar el nivel desde el primer día.
Reyes explicó que el plan contempla concentrarse en la zona de Monterrey, Laredo y otras ciudades del norte, donde podrán sostener juegos de preparación contra equipos de la Liga Mexicana y selecciones estadounidenses. La intención es medir al plantel en escenarios de exigencia, con rivales que permitan evaluar ritmo, mecánicas y toma de decisiones en situaciones reales de juego.
El manager destacó que la conformación del roster ha sido un proceso cuidadoso, apoyado en contactos en distintos países y en la revisión detallada del desempeño de cada jugador. Señaló que varios de los invitados a la pretemporada cuentan con experiencia sólida, algunos incluso con campeonatos en ligas invernales, lo que aporta un punto de partida competitivo para el club.
Sobre la construcción del grupo, Reyes insistió en que el objetivo no es solo reunir talento, sino formar una estructura cohesionada dentro y fuera del campo. La búsqueda de jugadores jóvenes con experiencia en Grandes Ligas o en sistemas profesionales forma parte de una estrategia que pretende combinar energía, disciplina y capacidad de adaptación.
El mensaje del manager para los peloteros fue directo: la pretemporada será un espacio para competir por un lugar y demostrar que pueden sostener el nivel que exige la organización. Para la afición, Reyes expresó confianza en que 2026 será un año importante, con un equipo más joven, más profundo y con aspiraciones claras.
Con esta visión, los Rieleros se preparan para un arranque adelantado, donde cada entrenamiento y cada juego de marzo tendrán el peso de un compromiso oficial. El “Che” Reyes apuesta a que la temporada comience desde la pretemporada, y que el equipo llegue a abril con identidad, ritmo y una base competitiva definida.

