La reforestación aérea mediante drones comenzó a transformar la recuperación de áreas forestales de difícil acceso en Michoacán, donde hasta el momento se han restaurado 26 hectáreas con la dispersión de 92 mil germoesferas en cinco municipios, una estrategia que busca acelerar la regeneración de ecosistemas dañados por incendios y otros procesos de degradación.
La técnica consiste en el lanzamiento de aproximadamente cuatro mil germoesferas por hectárea mediante aeronaves no tripuladas, lo que permite llevar semillas directamente a terrenos donde las condiciones geográficas dificultan el trabajo de las brigadas de reforestación.
Los trabajos se desarrollaron en la comunidad de La Cebadilla, en el municipio de Nuevo Urecho, donde fueron atendidas ocho hectáreas con la dispersión de 32 mil semillas de Pinus devoniana. En El Estribo, municipio de Pátzcuaro, se cubrieron seis hectáreas con 12 mil germoesferas de la misma especie.
En Mesa de Tzitzio se restauraron cuatro hectáreas mediante la dispersión de 16 mil germoesferas de Pinus devoniana y Pinus pseudostrobus, especies seleccionadas por su adaptación a las condiciones de esa región.
La estrategia también se extendió a Turicato y Tacámbaro, donde se intervinieron cuatro hectáreas en cada municipio con 16 mil germoesferas por sitio de Enterolobium cyclocarpum, Leucaena leucocephala y Swietenia humilis, especies adecuadas para zonas de clima tropical.
El programa continuará durante la próxima semana con nuevas jornadas de dispersión en los municipios de Quiroga y Los Reyes, para concluir posteriormente en Uruapan. La meta es restaurar un total de 50 hectáreas mediante la dispersión aérea de 200 mil germoesferas.
El uso de drones ha permitido ampliar el alcance de las labores de restauración forestal, particularmente en áreas donde el acceso terrestre representa una limitante, incorporando herramientas tecnológicas al proceso de recuperación de bosques afectados por el fuego y la degradación ambiental.

