Documentos desclasificados revelan que el FBI investigó a Trump como posible agente ruso pese a no encontrar pruebas de colusión

by Enlace Noticias

Documentos internos del Buró Federal de Investigaciones (FBI), recientemente desclasificados por la Casa Blanca, revelan que en mayo de 2017 la agencia abrió una investigación de contrainteligencia para determinar si el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, actuaba «consciente o inconscientemente» en favor del Gobierno de Rusia, a pesar de que agentes del propio organismo habían concluido previamente que no existían pruebas que sustentaran una colusión con el Kremlin.

Los memorandos muestran que la investigación, identificada con el nombre clave Oxford Comma, fue iniciada el 16 de mayo de 2017, una semana después del despido del entonces director del FBI, James Comey. El documento señala que el objetivo era determinar si Trump estaba «dirigido, controlado o coordinado» por la Federación Rusa de una manera que representara una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos o implicara violaciones a la legislación penal federal. Asimismo, contemplaba indagar una posible obstrucción a investigaciones del propio FBI.

De acuerdo con los registros, la decisión fue adoptada por la división de contrainteligencia del FBI y contó con la aprobación del entonces asesor jurídico general de la agencia, James Baker, y del subdirector de contrainteligencia, William Priestap. El memorando sostiene que una de las razones para abrir el expediente fue la explicación pública que Trump ofreció sobre el despido de Comey, la cual podía interpretarse como una reacción a la investigación que el FBI mantenía sobre la presunta interferencia rusa en las elecciones de 2016.

La investigación fue clasificada como un «asunto de investigación delicado». Sin embargo, el caso derivó posteriormente en el nombramiento del fiscal especial Robert Mueller, cuya investigación se prolongó durante casi dos años sin presentar cargos contra Trump por colusión con Rusia. El expediente Oxford Comma fue cerrado el 9 de abril de 2019, semanas después de que Mueller entregara su informe final.

Los documentos también indican que una revisión encabezada por el fiscal especial John Durham, publicada en 2023 por el Departamento de Justicia, concluyó que no existía fundamento suficiente para que el FBI hubiera iniciado la investigación original conocida como Crossfire Hurricane, relacionada con la supuesta coordinación entre la campaña de Trump y Rusia.

Los memorandos fueron divulgados mientras fiscales federales investigan si funcionarios del FBI, del Departamento de Justicia y de agencias de inteligencia participaron en una presunta conspiración para vulnerar los derechos civiles de Trump y de integrantes de su campaña mediante investigaciones que, según esa línea de investigación, carecían de sustento probatorio.

Uno de los elementos que destacan los documentos es que, al momento de abrir Oxford Comma, diversos agentes ya habían descartado internamente la hipótesis de que Trump fuera un agente ruso. Entre ellos se encontraba Peter Strzok, entonces subdirector adjunto del FBI, quien escribió en un mensaje interno que dudaba de que existiera «algo importante» que respaldara las acusaciones. Posteriormente, el agente William Barnett declaró que durante el desarrollo de Crossfire Hurricane nunca observó evidencia de colusión entre la campaña de Trump y el Gobierno ruso.

El expediente también sostiene que el FBI conocía información de inteligencia según la cual las acusaciones sobre la presunta colusión surgieron en el contexto de la campaña presidencial de Hillary Clinton y fueron canalizadas mediante el denominado expediente Steele, elaborado por el exagente británico Christopher Steele. Los documentos señalan que gran parte del contenido de ese expediente no pudo ser corroborado y que algunas de sus afirmaciones fueron consideradas falsas o sustentadas únicamente en rumores.

Asimismo, los archivos desclasificados muestran que el entonces asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn, había sido exonerado inicialmente por el FBI al no encontrarse información incriminatoria en su contra. Sin embargo, posteriormente fue interrogado y acusado de proporcionar declaraciones falsas, un procedimiento que generó cuestionamientos dentro de la propia agencia. Entre las notas internas figura una reflexión atribuida a William Priestap: «¿Cuál es nuestro objetivo? ¿La verdad, la confesión o lograr que mienta para poder procesarlo o conseguir que lo despidan?».

Finalmente, el agente William Barnett describió años después la investigación sobre la presunta colusión con Rusia como un intento por «atrapar a Trump», comparando el desarrollo del caso con un juego en el que era posible vincular a cualquier persona con cualquier hecho para interpretarlo como evidencia de colusión.

Ver también