La discusión legislativa en torno a la reforma electoral sumó un nuevo capítulo luego de que la diputada federal del Partido del Trabajo, Martha Aracely Cruz Jiménez, denunciara actos de intimidación política en Oaxaca. La legisladora informó que en distintos puntos del estado aparecieron mantas señalando a diputadas y diputados del PT que votaron en contra de la iniciativa, lo que calificó como un intento de presión inadmisible.
En conferencia de prensa, Cruz Jiménez explicó que el voto en contra respondió a la defensa del pluralismo político, principio que —dijo— sostiene cualquier democracia. Recordó que el pluralismo implica la coexistencia de diversas ideas, posturas e identidades dentro de las instituciones, sin que ninguna fuerza política pretenda monopolizar la verdad o el rumbo del país.
La diputada citó las declaraciones recientes del coordinador parlamentario del PT, Reginaldo Sandoval Flores, quien subrayó que el Congreso existe para que las fuerzas políticas debatan y voten conforme a sus convicciones y a la representación otorgada por el electorado. En ese sentido, sostuvo que apoyar o rechazar una reforma es parte legítima del ejercicio democrático y no debe ser motivo de persecución.
Ante la aparición de las mantas, Cruz Jiménez exigió a las autoridades estatales iniciar de inmediato una investigación para identificar a los responsables. Afirmó que la discrepancia política es parte natural del trabajo legislativo, pero que la intimidación no puede normalizarse. “En democracia se puede estar en desacuerdo, se puede votar distinto, se puede confrontar ideas, pero lo que no se puede permitir es que se intente intimidar a quienes piensan diferente”, señaló.
La legisladora reiteró su compromiso con el pluralismo y el respeto institucional. Aseguró que el PT defenderá el derecho de todas las fuerzas políticas a expresar sus ideas y votar conforme a su conciencia. “La democracia no se fortalece cuando todos piensan igual, sino cuando las diferencias pueden convivir en libertad y respeto”, concluyó.
La crónica legislativa del día dejó claro que el debate electoral continúa generando tensiones, pero también reafirmó la importancia de preservar el espacio parlamentario como lugar de deliberación libre y sin presiones externas.

