La detención de una adolescente de 15 años durante un operativo contra comerciantes en el Centro Histórico de Morelia abrió una investigación de la Fiscalía General del Estado (FGE) por posible trata de personas con fines de explotación laboral.
El encargado de despacho de la Fiscalía, Israel Vega Rodríguez, confirmó que la institución recibió una denuncia presentada por familiares de la menor, acompañados por la Comisión Estatal de Derechos Humanos, y que a partir de ese momento inició formalmente los actos de investigación.
“La trata es una de las líneas de investigación que tenemos que agotar”, afirmó Vega Rodríguez, quien precisó que, de confirmarse esa hipótesis, el caso podría configurar explotación laboral infantil.
La adolescente fue asegurada por elementos de la Policía Morelia durante un operativo de desalojo de comerciantes en el Centro Histórico. De acuerdo con la información proporcionada por la Fiscalía, existen indicios que llevaron a investigar tanto la actuación de la autoridad que intervino como las condiciones bajo las cuales la menor se encontraba trabajando y bajo la responsabilidad de sus tutores.
Uno de los primeros obstáculos para obtener información de la adolescente fue el idioma. Durante la entrevista inicial, los investigadores detectaron que no habla español, sino una variante del náhuatl correspondiente a la región de Puebla.
Ante esa circunstancia, la Fiscalía solicitó un intérprete especializado para establecer comunicación con la menor y conocer cómo llegó a Morelia, con quién se encontraba y cuáles eran sus condiciones de vida y trabajo.
“Estamos obligados a agotar todas las líneas de investigación”, sostuvo Vega Rodríguez.
La investigación contempla determinar si la adolescente llegó a la capital michoacana acompañada de familiares, si permanecía bajo su cuidado y qué responsabilidad podrían tener sus tutores en las condiciones en las que fue localizada.
La Fiscalía también deberá establecer si existió alguna conducta irregular durante el traslado de la menor a sus instalaciones. El expediente incluye, entre las líneas de investigación, la posible existencia de omisión de cuidados por parte de los tutores y un posible abuso de autoridad relacionado con la intervención policial.
De acuerdo con los datos expuestos, la adolescente pertenece a una comunidad de origen nahua, no cuenta con estudios y es analfabeta, circunstancias que serán consideradas dentro de la investigación para determinar su situación de vulnerabilidad y las condiciones en las que se encontraba en Morelia.
La presencia de la menor dentro del grupo de comerciantes carretilleros de Capuchinas también forma parte de las diligencias. La Fiscalía busca establecer si su participación en actividades comerciales correspondía a una decisión familiar, si existía una relación laboral y, en su caso, bajo qué condiciones se desarrollaba.
La investigación no se limita, por tanto, a determinar las circunstancias de la detención. La FGE deberá esclarecer si hubo explotación laboral infantil, si existió trata de personas y si se cometieron conductas irregulares durante el operativo y el posterior traslado de la adolescente.
Vega Rodríguez señaló que la Fiscalía ya cuenta con competencia para intervenir a partir de la denuncia presentada y que la institución agotará las líneas necesarias para determinar responsabilidades.
El caso coloca bajo investigación dos frentes: las condiciones en las que una adolescente de 15 años se encontraba realizando actividades comerciales en el Centro Histórico y la actuación de las autoridades durante el operativo que terminó con su aseguramiento.
La Fiscalía tendrá ahora que establecer, con base en entrevistas, peritajes y demás actos de investigación, si los indicios corresponden a un caso de trata de personas con fines de explotación laboral infantil o si existen otras circunstancias jurídicas detrás de la presencia y detención de la menor.

