Desabasto en IMSS e ISSSTE abre paso al mercado negro de fórmulas para bebés, revela investigación de EL CEO

by Enlace Noticias

Una investigación periodística de EL CEO documentó que el desabasto de fórmulas pediátricas especiales para bebés con Alergia a la Proteína de Leche de Vaca (APLV) en el IMSS y el ISSSTE, sumado a sus altos costos en el mercado formal, ha impulsado la proliferación de un mercado negro que opera a través de redes sociales, puntos de entrega clandestinos y establecimientos informales en distintas regiones del país.

La investigación revela que familias mexicanas han tenido que recurrir a la compra de estos productos fuera de los canales oficiales ante la falta de suministro institucional, exponiéndose a adquirir fórmulas robadas, caducadas, alteradas o falsificadas para garantizar la alimentación de sus hijos.

El reportaje recoge los testimonios de Nayeli Jiménez y Paola Sánchez, madres de menores diagnosticados con APLV, quienes enfrentan gastos que pueden superar los 16 mil pesos mensuales para adquirir fórmulas especiales cuyo precio ronda los mil pesos por lata de 400 gramos. La condición médica obliga, en determinados casos, a que estos productos constituyan la única fuente de alimentación de los bebés durante sus primeros meses de vida.

La APLV es una respuesta del sistema inmunológico a las proteínas presentes en la leche de vaca que puede provocar síntomas gastrointestinales, dermatológicos y respiratorios. Si no es diagnosticada y tratada oportunamente, puede ocasionar complicaciones que comprometan el desarrollo del menor. Entre 2019 y 2024, el IMSS otorgó 21 mil 705 consultas de emergencia relacionadas con padecimientos asociados a esta condición en menores de un año de edad.

La investigación periodística de EL CEO documenta que el mercado clandestino opera mediante publicaciones en redes sociales, transferencias bancarias y entregas personales en estaciones del Metro, así como mediante la comercialización de productos en tianguis y puntos de venta informales. Los compradores suelen guiarse por referencias de otros usuarios, aunque no existe certeza sobre las condiciones sanitarias en las que las fórmulas fueron almacenadas o transportadas.

El analista en políticas públicas Xavier Tello sostuvo que el fenómeno es consecuencia del deterioro en los mecanismos de abastecimiento del sector salud. «Esto se vende en las calles, en las banquetas, online. ¿Por qué? Por dos razones. Uno, porque hay compradores; y número dos, porque no tenemos realmente una legislación ni medidas que lo impidan», señaló para la investigación realizada por EL CEO.

La investigación también documentó casos recientes de desabasto en unidades médicas del IMSS. Nayeli Jiménez relató que, tras recibir una contrarreferencia emitida por especialistas del Centro Médico Nacional Siglo XXI para que su hija Isabella recibiera la fórmula especial durante un año, la Unidad de Medicina Familiar número 22 no contaba con el producto y únicamente la incorporó a una lista de espera sin que, hasta la fecha de la publicación del reportaje, hubiera recibido respuesta.

Datos obtenidos vía transparencia por EL CEO revelan que el IMSS rescindió cinco contratos relacionados con fórmulas pediátricas entre 2013 y 2026 a diversos proveedores, aunque la institución no precisó los motivos. Asimismo, reportó 133 quejas que contienen la palabra clave «fórmula» durante los últimos nueve años, sin contar con una clasificación específica para alimentos o suplementos nutricionales pediátricos.

Por su parte, el ISSSTE informó no contar con datos desagregados sobre denuncias o quejas vinculadas específicamente con el desabasto de fórmulas pediátricas especiales. No obstante, sus registros generales contabilizan más de 161 mil inconformidades entre 2019 y mayo de 2026, alcanzando su mayor cifra durante 2025 con 31 mil casos registrados.

Xavier Tello afirmó que el problema se ha profundizado durante las últimas administraciones federales debido a modificaciones en los mecanismos de adquisición de medicamentos e insumos médicos. «Destruyeron el sistema de abasto anterior y ahora definitivamente todo se va improvisando», declaró el especialista citado en la investigación de EL CEO.

La pediatra alergóloga Guadalupe Sánchez advirtió que el problema no se limita al desabasto, pues en ocasiones las fórmulas disponibles en hospitales públicos no corresponden a las necesidades médicas de los pacientes. «La que tenemos, la verdad es que es insuficiente el abasto para los pacientes», sostuvo la especialista.

La investigación también documentó que el IMSS atribuye parte de las dificultades de abastecimiento a factores externos como la ausencia de participantes en licitaciones, incumplimientos contractuales de proveedores, escasez de materias primas y alertas regulatorias emitidas por las autoridades sanitarias.

EL CEO solicitó además información a la autoridad sanitaria federal respecto de comercializaciones irregulares y denuncias relacionadas con fórmulas lácteas especiales. Al cierre de la investigación periodística, la dependencia informó que continuaba realizando las gestiones internas necesarias para responder a la solicitud de información presentada.

El reportaje concluye que el mercado negro de fórmulas pediátricas especiales representa un riesgo sanitario para los menores debido a que se desconoce la cadena de custodia de los productos comercializados fuera de los canales oficiales. Mientras persiste el desabasto institucional, familias mexicanas continúan enfrentando la disyuntiva entre esperar el suministro público o asumir los riesgos económicos y sanitarios que implica adquirir estos productos en el mercado informal.

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