Una maestra del sistema federal de educación denunció un presunto robo de identidad que, asegura, ha puesto en riesgo su derecho a la jubilación, luego de detectar que sus datos personales habrían sido utilizados para registrar la antigüedad laboral y el expediente pensionario de otra persona.
Maricarmen Mendoza Zamora, docente con más de cuatro décadas de servicio, explicó que el problema salió a la luz cuando acudió a solicitar un estado de cuenta para iniciar el trámite de su retiro. En ese momento, afirmó haber descubierto inconsistencias en sus registros laborales que, según dijo, le impiden acceder a la pensión a la que considera tener derecho.
Durante una conferencia de prensa, señaló que en los sistemas administrativos aparece con apenas un año de antigüedad en la Secretaría de Educación Pública, pese a contar con más de 40 años de trayectoria frente a grupo. Asimismo, sostuvo que sus datos personales, entre ellos CURP, RFC, domicilio e identificación oficial, presuntamente fueron utilizados por otra persona que tendría registrada una cotización de 30 años de servicio.
«Ya me habían robado la identidad», declaró la profesora al relatar que funcionarios le informaron que incluso existen documentos y registros donde aparece realizando trámites en la Ciudad de México, situación que negó de manera categórica.
De acuerdo con su versión, la persona involucrada tendría el mismo nombre, pero habría utilizado sus datos confidenciales para obtener beneficios relacionados con el sistema de pensiones. La docente aseguró que la irregularidad no alcanzó su salario, aunque sí afecta directamente su antigüedad laboral y el proceso para obtener su retiro.
Mendoza Zamora afirmó que, tras detectar las inconsistencias, acudió a diversas oficinas de la Secretaría de Educación Pública, al área de Pensiones y posteriormente presentó una denuncia ante la Fiscalía General del Estado, al considerar que el delito de usurpación de identidad habría tenido origen en Michoacán.
La profesora indicó que durante los últimos meses ha recibido respuestas distintas entre las dependencias involucradas, sin que hasta el momento exista una solución definitiva. Expuso que mientras una instancia la remite a otra, el procedimiento para corregir la información permanece sin avances.
«¿Quién quiere mi pensión?», cuestionó durante su intervención al señalar que nadie le ha explicado el origen de la alteración en su expediente ni quién autorizó los cambios que aparecen en los registros oficiales.
La docente sostuvo que el problema también afecta su proyecto de retiro, ya que tenía previsto jubilarse para atender asuntos familiares, entre ellos el estado de salud de un hermano con cáncer.
Asimismo, hizo un llamado a otras personas que pudieran enfrentar situaciones similares para que denuncien este tipo de hechos y pidió a las autoridades esclarecer el caso, identificar a los responsables y garantizar la protección de los datos personales de los trabajadores.
Durante la conferencia, periodistas cuestionaron sobre el origen de la investigación y las dependencias involucradas. Mendoza Zamora respondió que la denuncia permanece abierta y que espera que las autoridades tanto estatales como federales determinen el origen de las presuntas irregularidades que, según afirmó, hoy mantienen detenido su proceso de jubilación.

