La línea de salida de Tirreno–Adriático volverá a reunir a Mathieu Van der Poel y Wout Van Aert, una imagen que remite de inmediato a la edición de 2021, cuando ambos protagonizaron una semana de ataques, contrarrelojes y finales explosivos. En aquella ocasión, Van der Poel ganó dos etapas, incluida la jornada de Castelfidardo, mientras Van Aert también sumó dos triunfos y terminó segundo en la general detrás de Tadej Pogačar. Este año el esloveno no estará presente, pero sí Isaac Del Toro, quien llega con un nivel que lo coloca como referencia absoluta del pelotón.
El ciclista mexicano, integrante del UAE Team Emirates–XRG, parte como favorito número uno para la clasificación general gracias a su desempeño en el UAE Tour y al perfil de la carrera, que incluye varias etapas favorables a su estilo explosivo. La ausencia de un gran final en alto abre la puerta a múltiples aspirantes al título, incluso a un Van Aert en plenitud, aunque tanto él como Van der Poel utilizarán la carrera principalmente como preparación para la inminente Milano–Sanremo.
Filippo Ganna, del Ineos Grenadiers, se encuentra en una situación similar. El italiano apunta a La Classicissima, pero históricamente ha rendido con solidez en Tirreno–Adriático, prueba que disputa de manera ininterrumpida desde 2017. El año pasado fue segundo en la general y acumula cuatro victorias en contrarreloj en nueve participaciones. Su equipo también contará con Magnus Sheffield y Thymen Arensman, ambos con capacidad para pelear por posiciones destacadas en la clasificación final.
La edición de este año se perfila como un escenario abierto, con múltiples candidatos y un mexicano que llega con la responsabilidad de confirmar su condición de favorito en una carrera que históricamente ha marcado el rumbo de la temporada.

